Choclok dulcifica la añoranza en ‘Magua con miel’

Al empezar a reproducir el nuevo álbum de Choclock, lo primero que nos encontramos es la voz de Cruz Cafuné sobre una base de funk romanticona que huele a vino caro, champán y burbujas. El cantante resume en poco más de un minuto los hilos que enhebran el proyecto, diciendo lo siguiente: “hemos tenido nuestras diferencias, pero por ti dejo la vida de player” y “solo cosas dulces, nena, solo cosas dulces”, para desaparecer y dar paso a Choclock. Y es que Magua con Miel’, su último trabajo, es tan ambivalente como la vida misma.

El álbum se nutre del despecho, la tristeza, el enfado y la añoranza; que se entremezclan tema tras tema con la ilusión, la sensualidad, la pasión y la complicidad, creando un conjunto de sensaciones por las que suele pasar toda relación romántica. 

De hecho, tal y como explica Choco, “magua es un término canario –del que me enamoré porque conecta con mis raíces– que describe la lástima o la añoranza por la falta de algo”, lo cual cuadra perfectamente con uno de los leit motivs del disco”. El cantante argumenta, además, que “conectó mucho con la palabra porque, sin saberlo, ha sido lo que siempre le ha movido a la hora de escribir”, así que decidió que era momento de meterlo en el título.

‘Magua con Miel’ –que parte del subtítulo mantener fuera del alcance de tu ex, por razones evidentes, una vez lo escuchas– cuenta también con la colaboración de Abhir Hathi, Dawaira, Svarez, Chita y el ya mencionado Cruzzi, que acompañan a Choclock en un recorrido por todas las fases del enamoramiento a través del “R&B contemporáneo”, tal y como lo define el cantante. 

“Este álbum quería hacerlo todo mucho más desenfadado que en mi último disco. Hay canciones en las que sí que tenía sentido la magua y otras en las que no, que es donde entra la miel. La magua con miel es la sensación que te deja el disco una vez lo escuchas entero: tienes un tema buen rollero, una balada, otro donde se mezclan los dos sabores -porque la letra es una bajona que flipas-…”, y el título es el resultado de los contrastes. Sin embargo, Choclock explica que el concepto nació después de la composición y no al revés: “me puse a hacer música y le di sentido, hice lo que me nació. En un principio iba a ser un EP, pero estaba creativo y tenía ganas de hacer más canciones”. 

“La magua con miel es la sensación que te deja el disco una vez lo escuchas entero” 

En realidad, el álbum lleva gestándose prácticamente dos años. Concretamente, desde final de la cuarentena, cuando Choco lo acababa de dejar con su ex, se puso a escuchar ‘Blonde’ de Frank Ocean –que “le pegó fuertísimo y le inspiró muchísimo” a la hora de componer– y rescató unos acordes que le había pasado su amigo Blurred Mirror durante el confinamiento, que adjudicó a ‘Malvasía’, siendo la primera canción que se gestó del disco. A lo largo de 2021, Choclock siguió componiendo y construyendo un equipo visual y de dirección creativa, formado por Cicuta Films, Rubens Ziontifik y Valerie Moso: “juntos definimos toda la estética, enlazando canciones y vídeos al mismo tiempo. Lo bueno de trabajar con ellos es que me conocen y saben que mi forma de relacionarme con el mundo es a través del humor, aunque mi música sea súper intensa. Hemos querido llevar eso a los vídeos para presentarme al mundo de la manera más natural posible”, comenta el artista. 

Este último año ha servido para ultimar el diseño y el disco propiamente. De hecho, la portada de ‘Magua con Miel’ es distinta al resto de los álbumes de Choclock porque “siempre se busca que salga algo característico del disco, pero nunca salía yo”, tal y como apunta. “Queríamos algo que cuando estuvieras haciendo scroll en tu día normal en Instagram y lo vieras pensases ‘qué coño acabo de ver’, que generase algo. Me daba un poco igual si gustaba o no, quería que no pasase por alto”, señala el cantante. Y la verdad, la cara de Choclock metida en un bote que supura miel no es algo que pase desapercibido. Además, el lettering en segundo plano, fue idea de Rubens Ziontifik, que lo realizó a mano “literalmente en su casa con miel”, según explica Choco, añadiendo que “ese men es un maldito loco, no tuvo suficiente con lo del bote que también tuvo que hacer el lettering”. 

Respecto al trabajo visual, es interesante como en la conceptualización de ‘Magua con Miel’ se juntan, precisamente, dos de las facetas que destaca Choclock de sí mismo: la sensibilidad y lo cómico. Ello está muy presente en todos los videoclips que se han lanzado hasta la fecha, en los que se combinan también referencias a la cultura pop –como es el caso de la influencia de Mean Girls en ‘Enhorabuena’ o el cameo a lo Rocky que hace el cantante en ‘Débiles’–, y se “crea un mundo propio, todos los vídeos tienen algo que los interconecta”, añade el cantante. Ese algo puede ser un personaje o un elemento, como es la muñeca hinchable que guía ‘Facetime’ o el gato disecado de ‘Arena Negra’, que aparecen en otros temas. A propósito, ‘Arena Negra’ es el videoclip al que el artista le tiene más cariño, dado que es de los vídeos más creativos que ha lanzado: “al principio hablé con Cicuta y le dije que había pensado en un vídeo donde estuviese acompañado de una chica… y ella me cortó rápidamente diciendo que ‘nada de chicas’, que no iba a ser el típico vídeo de R&B. La figura de la chica, de hecho, se sustituye por la arena. La conceptualización suele ser de Cicuta, luego a mí ya se me ocurren las boberías”, comenta el cantante. 

“Ahora mismo, tal y como está la industria, no te puedes dormir. Todo se consume muy rápido y tienes que ser igual de rápido tú” 

A nivel sonoro, ‘Magua con Miel’ es un álbum que parte –evidentemente– del R&B que ya es marca personal de Choclock, pero que se mezcla con muchos otros estilos, que subyacen prácticamente en cada tema: “eso nace de mi inquietud, no quería que fuese un álbum repetitivo. Ahora mismo tal y como está la industria, no te puedes dormir. Todo se consume muy rápido y tienes que ser igual de rápido tú”, reflexiona el artista. Este álbum es el comienzo de algo distinto, sin darme cuenta lo que he aprendido hasta ahora me ha llevado a hacer algo bastante sólido. En el transcurso del proyecto he aprendido mucho de mí, de encontrarme a mí mismo artísticamente y estoy en un punto más profesional como solista. Ahora tengo que enfrentarme a qué voy a hacer después de esto, porque a nivel musical, como me duerma, ni nueva etapa ni nada”, declara. 

Y es que hoy en día la música es algo que también se ha sumado al consumo frenético, y tal y como apunta Choclock: “por mucho que te consolides como artista, si no eres constante puedes vivir, pero te vas a convertir en algo nicho, tendrás a tus fans esperando, pero no vas a crecer más allá. Eso está bien, no todos tenemos porque aspirar a más, pero si de verdad aspiras a más te tienes que matar como un hijo de puta”. Es cierto que hay que dejar de romantizar la idea de artista, porque hoy en día se basa en estar renovándose continuamente, mantenerse al día de todas las novedades y reinvertir constantemente en tu propio proyecto. Eso implica esfuerzo diario y una cuenta “siempre a cero”, según afirma el artista. 

Choclock, además, cuenta con un añadido respecto a otros cantantes actuales, y es que combina su faceta como solista con la de productor, que tiene poco que ver –por lo general– con el estilo de su proyecto personal: “sé producir muchos estilos y muchos son súper duros, pero he tenido que entender que yo no soy un tío súper duro y que mi proyecto va aparte, es el ámbito donde me siento cómodo siendo yo. Puedo hacer una base de drill y va a estar guapísima, pero no me puedo poner a cantarlo. No tendría sentido, sería un farsante”, aclara. Añade, sin embargo, que si tuviese que quedarse con una de sus dos facetas, escogería la de productor: “es más longevo, no dependo directamente de mi imagen y puedo estar metido en muchos proyectos simultáneamente”. 

A pesar de eso, también añade que “ser productor y cantante a la vez es horrible”. Y es por una sencilla razón: “cuando eres cantante tienes que saber en quién delegar, y si sabes hacerlo es fantástico porque te desentiendes. Yo soy todo y además soy muy perfeccionista, igual me tiro dos horas para tocar un sonido que nadie va a escuchar… te vuelves un poco enfermo. Cuando es para otra persona no me vuelvo tan loco, pero conmigo me vuelvo demasiado exigente. Es algo contra lo que tengo que luchar porque quemo demasiado mis temas, llega un momento en el que las canciones dejan de tener sentido” explica. 

“La verdad es que me tengo que sentar a probar cosas y ver hacia dónde voy”

Choclock confiesa que ve la industria actual como algo confuso. “Nunca sé qué es lo próximo que va a pegar. Cuando empezó Sen Senra pensé que no iba a funcionar en España… y funcionó increíble. Lo que sí creo es que siempre está yendo a mejor” comenta. Tiene clara la línea básica que quiere que siga su proyecto, haciendo del R&B algo cada vez “más accesible y desenfadado”, así como dándose la oportunidad de colaborar con más artistas. Y es que músicos como Choclock se están encargando de llevar el R&B a personas que de otra forma no lo escucharían, más que nada porque a nivel nacional nunca ha habido costumbre de ello. Pero la cosa está cambiando ahora, sobre todo con la escena canaria, que está más en auge que nunca y no tiene intención de lo contrario. 

“La verdad es que me tengo que sentar a probar cosas y ver hacia dónde voy. Tengo que hacer un step up de alguna forma, que se note que voy a empezar otra cosa” concluye Choclock respecto a su desarrollo actual. Veremos con qué sorprende en un futuro, pero está claro que acaba de lanzar el álbum y ya va un paso por delante. 

Texto: Elena López Pérez

Fotografías: MÉCÈN