De Xiyo & Fernandezz a Kennat y Sinaka: El resurgir del reggaetón más 2Milero
El reggaetón old school de los 2000 está recuperando su trono. La moda y la estética de aquella época regresa de nuevo a todos los rincones de la cultura, no solo en los chándales de terciopelo, los pantalones baggy, las gorras planas de DC o los bolsos baguette de Fendi. El efecto Y2K se ha extrapolado también a la música: Xiyo & Fernandezz, Kennat o Sinaka reviven el espíritu melancólico de la música urbana del primer milenio digital.
En el pop, ese eco ya resonaba desde hace tiempo. Avril Lavigne volvió a llenar las salas en 2024 con su Greatest Hits Tour y Charlie XCX, en ‘Brat’, se mueve entre referencias dosmileras tanto a la popular firma Von Dutch como a la escena rave y la cultura del clubbing. En España, Bad Gyal resucita el flow 2000 con su estética y rememora la década del MySpace y Messenger con portadas como las de ‘Sound System’ o ‘Blin Blin’.



Este universo ha calado en una nueva ola de artistas emergentes que lo han convertido en parte de su sello. Roomtrash6, 8belial, Cybernene, Yyy891 y El WiWi, bajo el nombre de Disobey, se posicionan en 2024 en el panorama musical urbano como uno de los grupos que más responden a la música y apariencia dosmilera. Samples como ‘Poker Face’ (2008) en ‘Smint’, ‘Estrellita de Madrugada’ (2014) en ‘Envidia’ u ‘On The Floor’ (2011) en ‘El Simon’ evidencian que aquel tiempo no solo vuelve: reclama su lugar en el presente.
Pero este regreso no es casual. La moda, la música e incluso la historia se repite cada 20 o 30 años adaptándose a las nuevas sensibilidades de la sociedad. Los elementos del pasado se combinan con lo actual para llenar el vacío que deja la nostalgia. Mientras algunas generaciones buscan reconectar con lo vivido, otras intentan experimentar aquello que, como dicen algunos, “siempre fue mejor”.
Hoy, plataformas como TikTok o Instagram aceleran el ciclo musical: las canciones se viralizan y se consumen con una rapidez que antes era impensable. Los artistas se ven obligados a una creación ultra procesada, transformándola en una especie de fastfood auditiva. Ahora solo importa un fragmento de 20 segundos en una canción de tres minutos, todo debe sonar limpio, pulido, perfecto. Frente a esta saturación, lo dosmilero se hace hueco: su crudeza, autenticidad y energía sin filtros ofrecen un respiro necesario para la sociedad, inmersa en la hiperproducción digital desde hace más de cinco años.
El reggaetón es uno de los géneros que más ha sufrido esta producción masiva. Con el paso de los años el estilo se ha ido aplanando con beats más tranquilos, estructuras homogéneas, buscando un sonido más uniforme, más radio-friendly. Sin embargo, una corriente de artistas desde todos los rincones del mundo emerge desde lo más profundo del género. Bases simples, percusiones muy marcadas y voces más callejeras, permiten que el reggaetón duro resuene más novedoso que nunca.



En España encontramos a Xiyo y Fernandezz, el dúo andaluz que consolidó su presencia en la escena a raíz de ‘Do You Remember’. Xiyo desde los graves recordando al Cosculluela más underground, Fernandezz desde los agudos y bajo la producción de Dn.Aire, lanzaron su primer mixtape: ‘$F VERANO MIX VOL. 2’ con el que acapararon la mirada de los más grandes del panorama. Los de Jaén estrenaron su fichaje por La Vendición con el remix de ‘Pobre Angelito’, junto a Yung Beef, Pablo Chill-E y Raul Clyde y colaboraron con el artista 8belial en ‘Espera’, una canción que materializa los 2000 tanto en sonido como en el diseño de su portada. El dúo de chavales ha mostrado un ascenso constante en listas de popularidad, entrando en el puesto número 9 del Top 50: España de Spotify en la semana del 3 de octubre con su canción Ruina, junto a Yung Beef y Quevedo.
Asimismo, el tándem participó en ‘La Vendición Vol.2: Summer Edition’ en los temas: ‘Sin Ti’, ‘Ella’, ‘Perfecta’ y ‘Cuentan’. En estos tres últimos temas, la discográfica orientó la mirada a Centroamérica, con Doony Graff y Yeyo dos de los máximos exponentes del reggaetón mexicano. Doony Graff con más de un millón de oyentes mensuales en Spotify, oscila entre el trap con su EP ‘No acepten imitaciones’ y el reggaetón con el maxi single ‘Sex-Tex’ en el que cada uno de los temas recuerda a los del dúo de la vieja escuela Jowell y Randy. Por su parte, Yeyo (habitualmente más centrado en el reggaetón) experimenta en su último EP ‘Tu Put4 Obsesi0n’ donde cruza varios géneros: bachata, reggaetón y rock. Esa misma fijación se expande en el álbum de 17 temas, ‘La Obsesión Vol.1’, un trabajo que recupera el reggaetón antiguo desde una esencia más contemporánea. Un proyecto que incluye a gran cantidad de artistas como en los remixes del 2000: Novato El Flow, Viglezz, Bby Gangsta e incluso al mafioso del amor Kaydy Cain en ‘SiNoMeLloranVivo‘.


Mientras, en Suramérica, encontramos a Kennat y Sinaka. Los chilenos se han convertido en una de las voces más distintivas dentro de la ola del reggaetón old school. El álbum ‘La Nueva Industria’ junto a Walker Diazz, incluye temas como ‘B.F.F‘ o ‘Dale Dj Suéltala’ en los que se recupera la crudeza rítmica y la energía de los 2000. Sinaka, también se junta con El Osito Wito, del otro lado del Cono Sur, en ‘PELoLISO’ (del álbum ‘Los de la Nueva Era’ de Raúl Clyde y Sergi El Combo) en la que samplean ‘SAOCO’ de Wisin y Daddy Yankee. El artista argentino, no solo recuerda al padre del reggaetón en su estética, sino también en la producción de su álbum ‘El Maquinón Vol.2’. Con diez temas originales rescata los beats marcados del género y la crudeza del sonido, colaborando con el grupo argentino 2mileros en ‘Temperatura’, ‘Noche de Locura’ y ‘2 Wachas’. El colectivo, también evoca la esencia del reggaetón y rememora a Daddy Yankee y Don Omar con ‘Gata Ganster’ junto a Dakillah, transportando al oyente al espíritu de los primeros años del milenio.
Los samples, el ritmo, las letras y el flow de estos artistas representan la evolución natural del reggaetón. Con letras explícitas y callejeras, esta corriente de reggaetoneros ha visto la oportunidad en el anhelo de cuando lo urbano se alejaba del impacto generalista, el momento en el que se producía sin temor de no llegar a la perfección. El eterno retorno de la industria musical es una realidad y muchos de los grandes artistas han reconocido el momento y el talento y han decidido apostar por ellos.
Texto: Almudena Panizo