DANO: Nuevos códigos

Danilo Amerise Díaz es uno de los raperos más respetados del panorama hispanohablante. No solo es una enciclopedia cultural andante o un MC con más tablas que Daimiel. El artista argentino es también una persona cercana, atenta y con un gran sentimiento de barrio. Después de escucharle hablar sobre los mejores sitios para comer algo en Lavapiés, el centro de la conversación pasa a ser ‘Nuevos Trapos’.

El último y esperadísimo disco de Dano llega dos años después de ‘El Hombre Hace Planes, Dios Se Ríe’ y es fruto de una “transformación” en su proceso. Estoy en un momento dulce, más ligero en la manera en la que estoy afrontando las producciones. Creo que es una cuestión de velocidad, porque estoy intentando fluir con las ideas y que tomen forma de manera más rápida”. Originalmente, ‘Nuevos Trapos’ se iba a tratar de un EP sobre la ciudad de Nueva York. “A nivel musical, aunque ya había tenido una experiencia en Nueva York al poder estar viviendo allí tres meses, tenía todavía esa cosa pendiente, porque no pude quedar con ningún rapero ni productor por estar trabajando en el documental de ‘Istmo’. Entonces, sale ‘El Hombre Hace Planes’, pasan dos años y un colega me dice que se va a Nueva York y que tiene un billete libre. Él se iba diez días y yo, porque me coincidía con un bolo o algo, solo podía ir seis. Volví con tres temas, dos beats de Zoomo y un par de conceptos en la cabeza”.

Al volver a España, Dano creía que tenía entre manos el perfecto EP: grabado a medias entre Madrid y Nueva York, pero con todas las ideas provenientes de su tiempo en la Gran Manzana. Sin embargo, las complicaciones no tardaron en llegar: “Las colaboraciones no mandaban sus partes. ‘Lo siento, hermano, estoy de gira, no sé qué’. El tema con Benny lo mismo. Nos dieron el OK, se gestionó, y no mandó nada, y no quería sacar el EP de Nueva York sin la colabo de Benny. Habían pasado cuatro o cinco meses y estaba igual que al principio”. Dano frenó, tomó aire y se replanteó todo lo que había hecho.¿Qué me gusta hacer a mí? Letras y estribillos. Venga. ¿Qué es lo que más me ha gustado de lo que he hecho este último año? Esto, esto y esto. ¿Qué beats me han gustado? Este, este y este. Ya tenía la música. A contrarreloj puro”.

‘Nuevos Trapos’ es una rareza en la discografía de Dano. “Hasta ahora, todos mis discos han estado regidos por una idea. Siempre he sido de tener la caja primero y luego rellenarla, pero este es una liberación de lo conceptual”. Si no ha ido antes por este camino, es porque se fía demasiado de sí mismo. “Me he demostrado que la manera en la que hago las cosas no está mal del todo. Algún sentido tiene para que alguien sienta algo con ello. Uno se atrofia a veces hasta con las cosas ‘buenas’. Eso me ha salido bien siempre pero, ¿a qué precio?”. Por eso, esta vez se ha dejado llevar.

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Su último disco es una amalgama de influencias que surgen de los tres países más importantes de su vida: España, Argentina y Estados Unidos. “Son mis tres puntos cardinales. Es una especie de trinidad energética. Si hay algo común en este disco, son esos tres lugares coexistiendo todo el tiempo”. España es el sitio en el que vive. Hasta ahí, bien. Culturalmente, Dano también se siente de Estados Unidos. La filosofía estadounidense está volcada de lleno en los samples de ‘Nuevos Trapos’. “No pillo un sample porque suena reconociblemente argentino. Es al contrario, porque quiero encontrar en algo muy raro de mi país esa cosa que suena a lo que se hace en Estados Unidos”. Es buscar los mismos sonidos en lugares no visitados. “No solo podemos encontrarlo aquí, sino que los productores yanquis probablemente no han buscado estos samples”.

El espíritu argentino está presente en el título del disco a través de uno de los artistas más importantes de la historia del país: Charly Garcia. “’Clics Modernos’ se iba a llamar ‘Nuevos Trapos’. Esa es la historia”. El disco del rockero argentino estuvo a punto de llamarse así hasta que vio el icónico graffiti de la portada gracias a su fotógrafo. “Charly salió a la calle y la calle le cambió los planes. Yo tenía un disco en Nueva York y la vida también me cambió el plan. Me quedé con el título que no usó para su disco en Nueva York”. 

Dano acaba de cumplir 40 años y está en el mejor momento de su carrera. Si se lo hubieran dicho hace 20 años, no se lo habría creído. “Recuerdo mucho la presión de la edad. Estaba grabando mi primer disco con 19 años y ya sabía que iba a salir cuando tuviese 20. Me rayaba mazo, porque el ‘The Infamous’ de Mobb Deep salió cuando tenían 19”. La comparación con los ídolos puede ser una fuente de motivación. “Ellos cambiaron la historia con 19 años. ¿Cómo no voy a cambiarla yo?”. Por aquel entonces, Dano ya se empezaba a dar cuenta de sus fortalezas. Siempre he creído que mis habilidades pasan siempre por ser buen oyente antes que buen ejecutor. No he estudiado música de forma académica. Para mí, es todo sensaciones”. El talento de Dano también radica en sus dos grandes facetas: beatmaker y MC. Soy dos personas a la vez todo el tiempo. Coexisten y se interrelacionan todo el rato, pero son abanicos de emociones distintos”.

El rap en España se ha convertido en lo que es hoy en día muy poco a poco, pero los nuevos amantes del género dictarán el futuro: “Siento que todavía hay curro por hacer, pero el cambio generacional lo hace poco a poco”. Dano también piensa que hay que hacer un trabajo extra. “Tiene que haber un curro consciente, no puede ser solo generacional”. Sobre todo, cree firmemente en apoyar los jóvenes y exitosos talentos. “No podemos ‘shadow banear’ a peña que está vendiendo millones de movidas o llenando estadios, porque eso es lo que la gente joven escucha”. Dano rememora sobre sus inicios, consciente de todo lo que ha avanzado el panorama. Nos hacíamos los hippies y no queríamos saber nada de nada. Esto era para cuatro frikis”. Sin embargo, nunca ha sacrificado su arte para agradar a nadie. “Me siento lo suficientemente afortunado como para que la gente haya podido apreciar lo que hago sin yo hacerlo para ellos”.

Texto: Gabriel Carey