'El Odio Siempre Gana' es el retrato
más sincero de L'HAINE

Tras meses de adelantos como ‘TEFLON DON’, ‘PIRINEOS’ y ‘Esta Canción’, L’haine publicó el pasado 29 de mayo uno de sus álbumes más personales: ‘El Odio Siempre Gana’. Un disco que mira de frente las heridas que en el pasado prefirió esquivar. Entre la infancia y la vulnerabilidad, el rapero convierte el que siempre fue su lema en el retrato más sincero del presente.

Lo que durante años ha estado ligado a su identidad -llegando conformar su presencia en redes-, da ahora nombre a su tercer álbum de estudio. «Al principio no pensaba poner ese nombre al disco, pero hablándolo con gente de la ofi me di cuenta de que era justo el punto en el que estoy vitalmente«, confirma el artista.

La expresión tiene su origen en La Haine (1995), la película de Mathieu Kassovitz que retrata el ciclo destructivo de la violencia, la brutalidad policial y marginación social en los suburbios parisinos. Una obra que marcó profundamente a Juan Sáenz: “Fue la primera vez que vi un cine en el que veía el reflejo de mis colegas, de mi barrio, no tan fantástica como otras…”.

Tras décadas después del estreno del filme, aquel referente sigue presente en su imaginario. Sin embargo, en esta ocasión el artista busca desprenderse de la solemnidad que puede implicar un álbum homónimo y convertirlo en un espejo de su momento vital. «Quería quitarle esa solemnidad de que sea un disco con tu nombre, quería hacer un reflejo de lo que estoy haciendo ahora y creo que ese ejercicio de sinceridad también aporta al proyecto».

Un ejercicio que se materializa en la portada del disco. Studio.bruma presenta a L’Haine sobre un trono y corona de cartón, reflejando “ese momento antes de ser un adulto, el primer cambio tocho en tu vida”. Sin embargo, la imagen evita caer en la infantilización y se construye desde una estética sobria y austera, en sintonía con la identidad del rapero. «La portada toma un tono un poco más oscuro y creo que le iba mejor con todo. El odio siempre gana al final es una frase muy potente, muy oscura. Entonces pensamos que el tema de la niñez quizás se nos quedaba un poco infantil y buscamos cómo encajarlo entre esos dos mundos, un poco más violento y un poco más infantil«.

«Quería quitarle esa solemnidad de que sea un disco con tu nombre. Quería hacer un reflejo de lo que estoy haciendo ahora».

Esa dualidad identitaria entre el odio y el amor, entre lo adulto y lo infantil, entre la industria y la realidad es la que conforma la personalidad del riojano y la que presenta desde la honestidad en este disco.  «Yo tengo un guille, como todos los raperos, de que todo el mundo piensa que soy el más duro, el que mejor le da a escribir. Pero es algo puramente estético y performático, para vacilar cuando haces música, realmente en mi vida estoy muy lejos de ser el rey de nada, no me siento para nada así».

En los últimos años, el propio L’Haine reconoce haber atravesado un cambio vital que ha marcado directamente su forma de escribir. Un punto de inflexión en su vida que se conforma como el detonante del disco. «Estos años han sido un cambio en mi vida, al final ya tengo 27 años, me fui de casa a los 18, al principio era todo un poco ‘loquera’, de hago lo que me da la gana, todo un sin sentido. Pero el verano pasado, me llevé un par de golpes de amistades, de relaciones en general y a raíz de ahí empecé a escribir en otro tono, sin tampoco un cambio súper loco, pero sí que sentí esa urgencia de cambio«, confiesa.

Con quince temas y casi 36 minutos de escucha, L’Haine retoma la larga duración que sus fans ansiaban desde 2023 con ‘DE LA FORMA QUE YO QUIERO’. «Para mí ambos discos son un poco como hermanos», afirma el artista, «los títulos tienen algo que ver y he hecho hincapié en algunas letras en volver a ese disco tirando puentes entre ambos proyectos. Si iba a hacer algo que fuera hermano de ese proyecto, tenía que ser largo otra vez».

Tal como afirma el rapero, esa larga duración, al igual que en el cine, da pie a matices, a pequeños momentos que marcan la diferencia. Detalles como el discurso de ‘Odio x Amor – skit’, donde un niño recita lo que parece ser un salmo de la Biblia o la cita incluida a mitad de ‘VAN HELSING’, parte del monólogo de ‘La mano derecha y la mano izquierda’ de la película ‘Do The Right Thing’ (1989) de Spike Lee.

Aunque esos pequeños matices no responden a una elección aleatoria: «Queríamos meter una reflexión acerca del odio y del amor. No sabíamos muy bien por dónde enfocarlo y de repente vimos varios salmos de la Biblia que nos encajaron e hicimos un puzle con ellos». Sin embargo, el texto no lleva su propia voz. «Me daba cosa hacerlo yo y jugando con el concepto de la niñez del disco, probamos que lo dijeran tres niños diferentes hasta que quedamos contentos», explica L’Haine.

 »Me encantan los discos, donde puedes explayarte, donde puedes hacer temas más especiales y no simplemente ir al tiro hecho, sino experimentar un poco más, jugar y ver qué sale»

Un nuevo lanzamiento, una nueva forma de creación. A diferencia de los anteriores, ‘EOSG’ lleva el sello de MÉCÈN Entertainment a quien se unió oficialmente a principios de 2026 para iniciar una etapa mucho más profesionalizada, manteniendo el respaldo de algunos de sus productores habituales como PMP, JCream o NormanBate$, en muchos de los temas: «Grabar el disco ha sido lo que más me ha costado. Estoy acostumbrado a hacer todo yo solo, a hacerlo con David, y en este disco una parte muy importante era trabajar con MÉCÈN, con Lex, y currar en su estudio, currar con una persona nueva y eso al final siempre, por mucho que sea un paso adelante, siempre cuesta». Sin embargo, el artista tiene claro que este proyecto no lo hubiera podido afrontar de forma independiente como hizo en ‘CONCRETO’: «Aunque haya problemas, luego se trabajan y llegas a un sitio que evidentemente si hubiese sido tú solo no habrías llegado»:

Esa apertura también se refleja en las colaboraciones. Entre ellas, ‘Palabras Mágicas’, junto a UGLY, una colaboración que surgió de manera completamente natural: «Al UGLY yo lo escuchaba de hacía tiempo y justo Íñigo -JCream-, con quien he trabajado otras veces, tiene muy buena relación con él, coincidimos un día, le enseñé una demo y me dijo, ‘de una tío, vamos mañana al estudio y nos la hacemos'».

Una conexión semejante a la que tuvo con Hoke en ‘PIRINEOS’: «Fue la primera demo que hice con JCream, en 2023 y no sabíamos muy bien qué hacer con ella». Juan confiesa para Fleek que en ese tema quería contar con alguien «que rapeé guay» y fue Lex quien hizo realidad el junte:  «Un día estando aquí con Lex en el estudio, vino Íñigo y dijo, tenemos esto por aquí… Y le encantó. Además, con la gente de Valencia tenemos mucha relación por amistades fuera de la música y Lex justo estaba currando con Hoke en unas demos, se la enseñó y se montó super rápido«.

Por último, la otra gran colaboración del proyecto se incluye en el tema que da nombre al álbum. Durante meses L’Haine tuvo claro el potencial de ‘El Odio Siempre Gana’, pero no encontraba la forma de cerrar una canción que debía funcionar, casi, como una conclusión emocional. Tras diversas versiones y diferentes intentos junto a Lex, el riojano decidió abrirse a nuevas posibilidades sonoras: «Tenía en la cabeza meter en el estribillo un Talkbox, algo ochentero, como sonido sintetizador.» La solución llegó de la mano de Escandaloso Xpósito, miembro de Stereomadness, quien consiguió unir el junte que ahora conforma el último track del disco: «En un principio lo intentamos Lex y yo y claro es super complicado. Y hablando con Hugo, con Escandaloso Xpósito -que conoce a Sami personalmente, o sea a mí me mola mucho Stereomadness pero nunca habíamos coincidido- me dijo que le llamara a ver si le molaba, se lo dije y le encantó y fue todo súper rápido, súper natural y muy cómodo».

En total, tres colaboraciones que no fragmentan la atmósfera del disco, sino que refuerzan su significado y matices, entendiéndolas como un vehículo narrativo que circula en un proyecto que lleva años creciendo en silencio.

Más allá de la composición y producción sonora, ‘EOSG’ se mueve entre conceptos que se conciben, tal como afirma el rapero, como espejo de la industria: «Para mí define un poco el escenario de un mundo muy masculino, muy rapero, muy hostil, en el que tienes que ser muy violento». Y aunque su estética siempre se haya asociado a la dureza y a esa imagen de invulnerabilidad, reconoce que nunca se ha sentido cómodo ocupando ese lugar «yo no me identifico con eso, soy un tío mucho más blando«.

Esa tensión entre lo que se proyecta y la realidad, termina por atravesar todo el disco. Durante años, L’Haine reconoce que su forma de gestionar los problemas fue la huida, una dinámica que ahora observa desde otro lugar: «Nunca he sabido gestionar los problemas muy bien, siempre me he escapado de todo. Pero eso ya se acabó. Desde que empecé a ir a la psicóloga, he dejado de hacerlo y todo tiene mucho más sentido».

Quizá por eso el disco no habla tanto del odio a los demás, sino del odio como sentimiento persistente. Esa sombra que te acompaña tras pasar una época de oscuridad, ese atisbo de maldad en tu interior que permanece constante aún en tus mejores momentos. Esa mínima sensación de que, aunque con palabras de bondad te entregues, te devuelven mal por bien y odio por amor.

Texto: Almudena Panizo