Entre la versatilidad y la esencia:
YOUNG CISTER nos invita al universo creativo de LA CIUDAD NUNCA DUERME
Hay artistas que hablan de su proyecto con mucha pasión y gracias a esa ilusión la conexión es muy fácil. Es sencillo hablar de su proyecto, de sus propósitos y de esa carrera de resistencia que a veces es la música. Este es el caso de Esteban Cisterna aka Young Cister, el cual se presenta de manera amable y cuenta que ama España. Tanto, que confirma que aquí es donde va a trabajar en su siguiente referencia, un álbum mucho más alternativo y ecléctico que sus predecesores. “Se viene un disco increíble. Siempre fui muy rapero, después reggaetonero. Tras esto, era trapero y eso forma parte del crecimiento. Este álbum justamente se traduce en esa evolución en la música. El proyecto es súper nocturno, se llama ‘La ciudad nunca duerme’ y tiene R&B, afrohouse, electrónica… Pero siempre con líneas melódicas. Diría que este álbum es el que puede definir esa versatilidad que llevo conmigo, pero a la vez suena muy Young Cister. Uno puede hacer mil géneros, pero no hay que perder ese código o esencia que hace que la gente te identifique. Entonces, con este trabajo quiero fortalecer las bases de lo que soy con mi música”, comenta en su primera entrevista en solitario para Fleek.
Nada más comenzar a hablar de, ‘96’ (2018), su primer disco, el chileno señala que nota muchísimo crecimiento: “No ha cambiado algo de mí, más bien ha sido el orden y cómo lo he estructurado. En ‘96’ no tenía recursos y no tenía como una familia que estuviera detrás de mí, es decir, un equipo; estaba yo solo. Pero, siempre tuve muy ordenado… Si hago una portada, tiene que ser una buena portada con una buena fotógrafa. Como que siempre fui como un joyero, puliendo cada cosita con lo poco que tenía. Eso no ha cambiado, hasta el día de hoy. Pero, sí han cambiado muchas cosas en la visión musical y en lo que quiero mostrarle al mundo. Ahí sí hay un cambio notorio. En el primer álbum era un chico trapero que viene del barrio y quiere lograr cosas. Ahora es como más introspectivo, ya he logrado muchas cosas, pero todavía no me conformo porque sé que puedo más. No obstante, es una realidad que estoy en un momento más introspectivo, tratando de conectar mucho con la música más sensual. Quiero madurar musicalmente y emocionalmente, y creo que eso se va a notar mucho en el alma del proyecto”.
Alma en cada canción, en cada paso en el camino. Young Cister es un artista que desde el comienzo fue fiel a su esencia, y su nombre como cantante es un ejemplo de ello: “Young es por los raperos que escuchaba de pequeño, a mí me encantaba Young Thung. Por ellos aposté por el Young, y el Cister viene de mi apellido, Cisterna. Quería jugar a ser rapero, de ahí el apostar por ambas cosas”.
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Si le preguntamos al chileno por su primer roce con la música, no vamos a escuchar que fuera a batallas o que hiciera una cover. Va mucho más allá, ya que sus primeros coqueteos con la música tuvieron lugar a través de la Iglesia. “Me crié en la iglesia con mi familia, ahí tocan instrumentos y yo era batería. También un poco de piano (se ríe) Era chiquito, y con 5 años ya andaba jugando en todos los instrumentos y cantando en el coro. Pero en la adolescencia me dieron ganas de escribir y ser rapero. Además, a mi grupo de amigos le gustaba mucho la cumbia, aparte del rap, me gustaba Michael Jackson… No tenía una identidad clara de qué podía hacer. Y claro, en la adolescencia uno no tiene como un camino a seguir, pero creo que la mezcla de todos mis gustos y experiencias son lo que soy hoy”, explica.
Su primer proyecto fue una mixtape titulada ‘Cisternasty Mixtape’ (2015) que ya no está disponible, y tras este trabajo le siguieron varios sencillos. Actualmente, su comienzo en Spotify es ‘Vámonos’ (2017), pero hay quienes recuerdan algún sencillo previo. “En 2015 recuerdo que teníamos un micrófono barato y hacíamos música así de sencilla. Retrocedo en el tiempo y me hace sentir muy orgulloso, todo lo que hemos avanzado… Fue difícil en su momento el poder hacerse un hueco, tener un lugar en una escena que estaba dominada en ese tiempo. El rap es muy estricto y el reggaeton muy duro, muy bellaco. Nosotros éramos otra cosa, como que no sabíamos encajar, pero claro, esos mixtape en un principio era como una forma de mostrarnos al mundo con los pocos recursos que teníamos”.
Es una realidad que, desde hace unos años, la industria chilena ha crecido enormemente, y es que, cuando Cister comenzó, no había tantos exponentes como en Puerto Rico o Argentina. Él, junto a Pablo Chill-E y Polimá Westcoast, fueron abriendo camino. “Hace poquito fuimos a ver aquí en Madrid a FloyyMenor que estaba cantando en la disco. La llenó y la gente se sabía todas, y lo mismo ocurre con Cris Mj. Hay gente que no viene de tu tierra con la cultura que uno entiende, los códigos o las letras. Entonces, ver y que canten con el slang chileno es tremendo. Hay gente de muchas partes del mundo que no entiende el slang, es como nosotros con los puertorriqueños de repente que ellos dicen cosas que no entendemos. Eso es bonito, uno se siente orgulloso al ver que comprenden. Hace 10 años no pensabas que los chilenos iban a llegar tan lejos, Chile está al final del mundo. Es como que está escondido y que salga música de ahí para el mundo es increíble”, cuenta con una sonrisa soñadora.
Ante este patriotismo, le tenemos que preguntar por su fiel compañero en los comienzos: Polimá. “Nos conocimos en 2018 y lo pasamos todo juntos. Antes de firmar contrato, antes de que llegara el dinero, antes que llegara la exposición. Estuvimos mucho tiempo viviendo juntos, casi dos años, y hacíamos música todos los días, todo el día. Era increíble, podíamos hacer 10 canciones al día, te lo juro, no estoy mintiendo. El hambre que teníamos de hacer música era increíble, y el querer que nos fuera bien lo movía todo. Después firmamos un contrato que nos ayudó mucho, y tras esto, tuvimos un distanciamiento por cosas personales que obviamente arreglamos. En verdad, siempre nos extrañamos en ese lapso que estuvimos separados y la vuelta fue por todo lo alto, con ‘Sextime’”.
Otro de sus grandes compañeros ha sido Alvarito Diaz, con quien tiene varios temas, entre ellos ‘Sin poderes’. “Yo era fan desde 2015, muy fan. Él no sabía nada de mí, y yo simplemente era un niño que escuchaba sus canciones en la universidad. Cuando me enamoraba, las escuchaba y dedicaba, ese era yo (se ríe) Y en el remix de ‘La terapia’ con Nicki Nicole se montó él también y nos conocimos en Argentina. Conectamos. A él le gusta mucho la moda, como a mí, y hablábamos mucho de zapatillas, de ropa o marcas que nos gustan. Después nos topamos en Chile en su concierto y fuimos al estudio, ahí se preparó el track que salió en su álbum ‘Sayonara’. Es muy linda la relación que tengo con él y en algún momento hemos pensado hacer un EP conjunto. A la gente le gusta cuando nos juntamos, cuando hacemos temas. Así que por ahí puede venir un proyecto con Alvarito”.
Y ahora que está en España, nos preguntamos qué colaboraciones soñadas tiene o si ya hay alguna cumplida. “Me gusta mucho Judeline, y claramente Rosalía. Es un sueño que ella reconozca mi trabajo, que lo considere bueno. Y aunque ahora mismo esté enfocado en el disco, se viene como próximo lanzamiento una canción con un español. Esta semana grabamos el vídeo y saldrá dentro de un mes. Él me gusta mucho y conectamos, la canción es muy bonita. Espero que la gente de España la reciba súper bien”.
Aún nos quedan unos meses para poder escuchar la ciudad nocturna de Young Cister, aquella donde nunca se duerme y donde le veremos jugar con múltiples géneros. Pero siempre manteniendo la esencia y códigos que le identifican. Ahora solo podemos seguir bailando este hit del verano y descubrir ese nuevo tema que en exclusiva anuncia que será con un artista español… ¿Saiko? ¿Quevedo? ¿Rels B? Veremos quién es el compañero del chileno.