FAENNA convierte las raíces en sonido en 'Hasta mañanita si Dios quiere'

Entre barras duras y palmas flamencas, Faenna revindica su sitio en el panorama con la presentación de su primer álbum: ‘Hasta mañanita si Dios quiere’. Un disco en el que abraza la verdad, pero también la duda, moviéndose entre diferentes estilos pero sin olvidar sus raíces.

En una familia numerosa de Huelin, Julia González con tres años ya bailaba flamenco, con ocho escuchaba a Mala Rodríguez y a los catorce empezó a fraguarse quien ahora conocemos como Faenna, una de las voces más prometedoras del hip hop español. Lejos de desligarse de su origen, la malagueña, reconoce en su familia la raíz de la artista que es hoy, y da nombre a su primer álbum en honor a ella: ‘Hasta mañanita si Dios quiere’ es la frase que me dice mi abuela por la noche antes de acostarse. Una de las cosas más importantes en mi día a día es mi familia. Y hacer referencia tanto a mi abuela como a mi madre, que también me decía esa frase de pequeña, me parecía muy bonito, me hacía ilusión y creo que a ella también”.

El álbum cuenta con diecinueve temas y casi una hora de duración, una decisión que no responde a los caprichos del destino. Lejos del fast food musical que provocan las redes sociales, Faenna le planta cara al panorama para expresar toda la verdad que lleva consigo: “Quería hacer este álbum por dos cosas. Por un lado, quería hacerlo como respuesta a la música que está surgiendo últimamente. Parece que ya solamente se puede subir un EP de cuatro temas como mucho, ahora todo pasa cada vez más rápido, el formato TikTok, la música, todo es más efímero… Y, por otro lado, tenía mucho que contar, tenía que mostrar muchas caras de Faenna, tenía la necesidad de explayarme...”

«Tenía que hacer algo» y lo hizo. Tras un 2025 repleto de cambios en su vida personal y el lanzamiento del reciente álbum, finalmente Faenna se ha encontrado a sí misma: “Gracias a este último año siento que tengo algo que hacer, algo que perseguir. Antes estaba un poco perdida, en la vida como sin saber dónde poner el huevo. Ahora siento que tengo una meta y me ha hecho sentar la cabeza”. Pero esta madurez no solo atraviesa su nivel personal, sino también en su construcción sonora: “He intentado profesionalizarlo todo y creo que he conseguido reflejarlo en el disco”.

De escribir a solas en su cuarto a compartir estudio con casi veinte productores diferentes. La malagueña debuta con lo que ella considera su primer álbum, en el que convierte su origen en la columna vertebral del disco y encuentra su sonido más personal. “Desde el principio busqué la diversidad en este álbum. Al fin y al cabo, el LP de ‘Espabilá’ es con Trozos DE Groove y el de ‘Julia y Manuel’ tiene el sonido de Manu Beats. Lo que he intentado buscar ahora es mi propio sonido, al final creo que mi música puede llevarse a muchos ámbitos. Y para eso tenía que contar con distintos productores, creo que era algo necesario, y por eso conté con todos ellos, que son increíbles y respeto un montón”, explica.

$kyhook, Edac Selectah, Tensei One, Spinheli o Lost Twin son algunos de los nombres que recopila ‘Hasta Mañanita si Dios Quiere’ y que han permitido a la MC malagueña salir de su zona de confort: “Me lo pedía el cuerpo, era algo que necesitaba. Hay cosas que me han costado más como las melodías y el cantar, pero aun así me he ido soltando y he aprendido muchas cosas”, asegura la compositora.

Del R&B de ‘Prefiero no ponerle nombre a esto’ junto a Alberdi o ‘¿Cuándo se va a cansar el mundo de dar vueltas?’ con Cráneo, hasta el flamenco más puro de ‘Solo borracha te digo que te quiero’ con Lela Soto o ‘Si yo cambio todo cambia’ con José del Tomate, Faenna traza un recorrido que no entiende de fronteras. Sus referentes se encuentran en un mismo punto: de La Paquera de Jerez y Aurora Vargas a Lauryn Hill o Ray Charles. Dos universos que lejos de oponerse, comparten el mismo origen: la calle.

“No me es ajeno”, explica. “Yo me he criado escuchando flamenco; incluso hoy en día escucho más flamenco que rap. Forma parte de mi vida y siento mucho respeto hacia los artistas flamencos. Poder juntarme con José el Tomate y Lela Soto ha sido increíble, les tenía tanto respeto que hasta me ponía nerviosa. Son unos pedazos de artistas y nos hemos entendido muy bien».

Raíces que Faenna mantiene firmes en su tierra, Andalucía: Mi corazón está allí y aunque últimamente esté viajando un montón por la música, a mí donde me gusta estar y donde me siento cómoda es con mi gente y mi familia, en mi Málaga, en mi hogar”. Esa conexión se refleja también en las colaboraciones que abraza con respeto y cariño, como las de Antony Z o Delaossa en ‘Quiero un balcón lleno de flores’ y ‘No canto por cantar’, que dialogan con su esencia más andaluza.

Pero madurar para la malagueña no significa dejar de lado el pasado, “eso me daría mucha lástima”, asegura. “Con este álbum he aprendido que puedo hacer lo que me dé la gana, puedo meterme en melodías, en ritmos que me gusten… Y no por ello la Faenna estricta, purista y rapera se queda atrás, sería mentira. Porque a mí me encanta eso, pero sí surge una Faenna que se atreve a hacer cosas distintas».

En ‘Hasta mañanita si Dios quiere’, Faenna encuentra el punto perfecto donde la calle y el tablao se abrazan, reflejando en sus letras las dificultades que ha vivido dentro de la industria: “A las mujeres en el rap, sobre todo al principio, no nos toman en serio. En los inicios a la gente le cuesta aceptarte, siempre te miran como de reojo, con ese prejuicio como: ‘a ver que tienes tú para dar‘”, asegura. Esa realidad se hace evidente en ‘Mala puñalá les den’, un tema que grabó junto a sus amigas en el estudio y en el que denuncia sin tapujos: “dice que estamos sobrevalorás solo por ser tías y su artista más escuchao solo rapea tonterías”, una declaración de fuerza y actitud. Su compromiso continúa más allá del disco, participando en cyphers y colaboraciones con otras artistas para darles espacio y visibilidad. Pero la andaluza tiene claro su lugar y sus códigos: “Ahora sí que me siento más respetada y siento que tengo un hueco bastante fijo en lo que es el panorama. Siento que cada vez hay más chavalas que nos estamos haciendo sonar y que está cambiando. La gente nos está escuchando, nos está haciendo caso«.

«Y si no lo sabían ya lo saben». Con ese golpe de declaración, Faenna se impone en este álbum -como en cada una de sus composiciones- con un dominio indiscutible del rap, dejando claro su lugar en el panorama: “He intentado alejarme del sonido en el que me sentía encasillada, pero al final este disco es un disco de rap y quería contar con gente rapera a la que respeto de verdad. N-Wise ha sido como mi papá, le he escuchado desde pequeña, incluso antes de empezar a escribir».

En este tema, además de compartir versos con un referente como N-Wise, Faenna juega con ecos de clásicos undergound, sampleando ‘Tú sabes quiénes somos’ de Tony Toch & Eddie Dee, canciones que, aunque no hayan sonado en las listas comerciales, laten con fuerza en la memoria del rap.

Pero las fronteras de la malagueña no tienen barreras y lleva su sonido hasta Argentina, colaborando con el que lidera el under de la capital en ‘Nadie reza por nosotros’: “Creo que Cerounno tiene un nivelazo increíble y tenía ganas de incluir una colabo con alguien de fuera de España. Siento que cada uno le ha aportado algo distinto al disco, pero sobre todo ese sonido hip-hop, el rap duro que no quería dejar de lado.

Sobre un pulso oscuro que marca la tensión del tema a cargo de Manu Beats, la malagueña y el porteño defienden la “libertad pa’ los chavales nobles”, un grito de autonomía y resistencia que cobra aún más fuerza tras los excesos policiales -por haber pintado una pared en la calle- denunciados por Faenna el pasado noviembre a través de su Instagram: Este episodio marcó un antes y un después en mi vida. Aunque nunca he visto a la policía como un espacio seguro, ni como una figura que fuese a salvarme; ahora, además, siento que va a usar el poder que tiene si le apetece para abusar de mí o para tratarme mal.”

Una verdad que no se olvida y que recuerda los orígenes del género, nacido para denunciar las injusticias, la segregación racial y las desigualdades cuando “cada vez está más sucio el aire que respiras” y el mundo parece volverse más difícil de habitar. En ‘Cuando no sepas qué decir, di la verdad’, Faenna aprovecha su lugar y expone las inmoralidades -las verdades- de la sociedad actual: Hay muchos que no se han molestado en estudiar la cultura, no saben lo que están haciendo. Creo que es gente que está intentando llamar la atención, porque el que respeta la cultura de verdad y la conoce, sabe los valores que conlleva. Si un movimiento nace de unos valores específicos, de la lucha contra la desigualdad, tú no puedes cogerlo y hacer lo que te dé la gana con ello, al final es una falta de respeto. Simplemente no han entendido nada”.

“Hay muchos que no se han molestado en estudiar la cultura, no saben lo que están haciendo”

‘Hasta mañanita si Dios quiere’ no es solo un álbum de rap y flamenco, es la fuerza de Faenna hecha sonido: un eco feroz de rebeldía, denuncia y ambición insaciable que la consolida como una de las presencias más auténticas del panorama; y que, Si Dios Quiere, llevará al directo a partir de este febrero.

Texto: Almudena Panizo
Imágenes: Carla del Toro