marquitos: el fénix
de ODDLIQUOR

Marcos Terrones, antes conocido como ODDLIQUOR, ahora es marquitos. Referente del R&B y del urbano más puntero, el artista de Parla está preparado para dar los últimos conciertos con el pseudónimo que ha utilizado durante los últimos 10 años. No es un entierro, sino una metamorfosis.

Después de tres discos y su más reciente EP, ‘SELF-WAR VETERANS’, Terrones no está dispuesto a descansar. Mucho menos después de recibir una llamada de J Balvin para ir a Medellín a trabajar en su nuevo single, ‘Rio’. “Era la primera vez que pisaba Latinoamérica. Me fui con lumbago y hecho polvo. Casi no voy. Me pillaron muchas cosas a la vez. La cabeza de un artista siempre va a dos mil por hora y, en mi caso, cuando no me paro a pensar me colapso y se me fue todo a la espalda”. Como nos ha pasado a todos, Balvin se fijó primero en la música, pero lo que le enamoró fue la persona que había detrás. “Lo que más le gustó fue conocerme, hablar y ver mi manera de crear y escribir”. No sorprende que el gigante colombiano tome nota del proceso creativo de marquitos. De música, algo sabe.

Productor, compositor y cantante a partes iguales, marquitos asegura haberse vuelto “exigente” con los años. “Ya me he convertido en un crítico odioso de la música”. Ahora escucha cosas nuevas. “Mucho ambient. Estoy intentando quitar todas las capas que pueda a la música y fluir todo lo que pueda. Mucha música que se me había olvidado escuchar, de los 70 y cosas así”. Tiene mucho que ver con la decisión de cambiar de nombre. “Pienso que hay que meterle un poquito más a la música y no conformarte”. Si no lo hizo con ODDLIQUOR, no lo va a hacer con marquitos.

‘Mis ídolos están en mi casa’ es la primera muestra de lo que se viene y la definición del nuevo territorio sónico de marquitos. “Más orgánico, sin sobresaturar la producción. Arreglos muy tácticos… Yo creo que va a ser como un road trip. Como cuando ya ha puesto todo el mundo la música que quiere en el coche y llega el momento de poner música de road trip, con la que se callan todos. Es la calma después del ruido. Calma relativa. “Creo que es la vez que más estoy currando y menos me estoy quejando”. Este nuevo rumbo también sirve para saciar su hambre de conocimiento. En este caso, aprendiendo a tocar la guitarra. “Me recuerda a cuando estaba con el Fruity con 17 años, que se me olvidaba comer y cenar y todo. Porque venía mi madre y me lo recordaba. Si no, me daba igual la vida”.

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La decisión de cambiar el nombre de ODDLIQUOR lleva en la cabeza de Marcos desde el principio, prácticamente. “Llevo tanto tiempo pensando esto que yo creo que me puse el nombre y ya me arrepentí. Aun así, siempre ha ido a muerte con ODDLIQUOR. “No era consciente de lo que me iba a costar defenderlo, pero al mismo tiempo, miro atrás y pienso que era todo necesario”. Marcos ya no es la misma persona que hace una década. “ODDLIQUOR tenía unas ganas tremendas de que le hiciesen caso. Era esa persona a la que no han sabido escuchar nunca”. Ahora, la inseguridad no es una opción. “Estoy tan convencido de lo que hay que es imposible que no se entienda”.

Es el propio mundo el que ha propulsado este cambio en la carrera del artista madrileño. “La música va con la vida y ahora mismo el mundo está para prestarle atención a cosas a las que no prestábamos atención hace 10 años”. Así, su vida personal también ha dado un giro completo. “No salgo, no bebo, como sano, voy al gym, estoy centrado en mi familia, en mi bienestar y en querer dar lo mejor de mí todo el rato. Estoy en el mejor momento de mi vida. Sereno”. ¿Cómo choca esto con ODDLIQUOR? “Estoy haciendo música acorde con cómo yo me siento y eso no está en consonancia con ODDLIQUOR”. Sin embargo, deja claro que no se trata de un asesinato. “Se trata de madurarlo, de darle un ‘peladito’”. Al final, Marcos sigue siendo el mismo. Más o menos. Soy el mismo chaval, pero cambiando la palabra ambición por sueño, porque creo que ambición tiene esa connotación de gladiador, de voy a por todo y no me importa lo que pase a mi alrededor. Es un sueño gigante. Y eso va de la mano de cuidar a los míos”. Este estado vital no viene de la nada. Es un proceso y Marcos lo sabe. “El primer paso es querer llegar ahí. Es levantarte por la mañana y preguntarte qué está mal. Dar una contestación horrible a tu pareja o dejar de poner el foco en tu hermana pequeña. Incluso el momento en el que te miras al espejo y no te gusta el cuerpo que tienes”. Uno de los secretos es rodearse de la mejor gente. Para que yo llame colega a alguien tiene que ser un colega con mayúsculas. No es porque espere mucho de ellos, sino porque el tiempo es oro. Y yo, con el TDH que tengo, con lo distraído que soy y con todo lo que tengo que hacer, tengo que reservar mi tiempo, tío”. En la parte musical, tampoco ha sido algo instantáneo. Ya hemos escuchado retazos de marquitos en la música de ODDLIQUOR, pero no lo sabíamos. Con ‘BLINDAO’, lanzado en 2023, todo cambió. “Empecé a dedicarme tiempo a mí y a conocerme. Y a decir cosas puras”. El característico sonido de Terrones no se irá del todo. “La idea es que haya una simbiosis guapa. Hasta te diría que tiene mucho que ver con ciertas canciones de ‘SELF-WAR VETERANS’ y ‘BLINDAO’”. De ahí que marquitos esté acreditado en ambos proyectos.

Es inevitable que está transformación vuelva a resaltar el impacto de ODDLIQUOR en la escena. “Sé que he sido pionero de un montón de movidas y que la gente me ha escuchado y se ha inspirado. Gracias a eso tenemos una escena riquísima, pero también gracias a gente como Pedro LaDroga o El Virtual. Gente que ha quedado en un segundo plano cuando son los papás de todo”. marquitos también reevalúa sus objetivos y decide que no quiere competir para ver “quién tiene los mejores gusanitos” o “quién se fuma el porro más grande”. Está detrás de la trascendencia. “Internacionalizarse, pero sin pretensión”. La razón está clara. “Cruzo el charco, me voy a México y la peña me está diciendo cosas que aquí no me han dicho en la vida. Entonces, empiezas a entender”. Eso sí, marquitos sabe que no puede hacerlo solo. “Si quieres hacerlo todo solo, te va a ir fatal, porque vas a olvidar la visión de tu proyecto”. Nunca dejando a un lado su propio criterio, claro. “Como dijo Rick Rubin, no hay que tener expectativas en lo que haces. Simplemente tiene que ser el mejor regalo que tú le puedas dar al universo”.

Así, ODDLIQUOR se despedirá de los escenarios con cuatro conciertos únicos: el 24 de abril en Barcelona, 26 de abril en Bilbao, 22 de mayo en Valencia y 24 de mayo en Granada. Por otro lado, marquitos dará su primer concierto en La Riviera el próximo 4 de diciembre. Más allá de lo que nunca llegó ODDLIQUOR.

Texto: Gabriel Carey