ZENIT: La euforia contenida de PONCELAM
Desde el Prat de Llobregat y con un 2025 repleto de lanzamientos, Poncelam, se estrena en 2026 con ‘Zenit’ un EP de cinco canciones que condensa las conclusiones vitales de estrenar su primer proyecto de larga duración ‘No Certificada’ el pasado 25 de febrero.
Gracias a este EP, Poncelam ha encontrado su sitio, y confirma que no solo tiene claro a dónde va o de dónde viene, sino también el punto en el que está. «‘Zenit’ no es el peak de mi vida o del éxito, sino el punto en el que estoy más serena. El momento en el que siento que estoy donde tengo que estar y cuando tengo que estar».
Tras la publicación de varios sencillos como ‘Que se sepa’ o ‘Salgo Para Ti’, Irene Poncela fraguó lo que configuraría en un futuro ‘Zenit’ con el adelanto de ‘Pausa’: “Al principio no hice música pensando en hacer un proyecto, solo hice música y de repente al final, dije, ‘quizás estaría guay hacer un EP’, todo tenía bastante cohesión”, explica.
Un tema a base de piano, posicionado el último en el proyecto, que repite la idea de paz frente a un entorno que no encaja. Una idea que no se concibe desde la derrota, sino con resistencia y aprendizaje: “Me apetecía que el EP tuviera un punto más esperanzador, a pesar de que hay un par de temas más oscuros o introspectivos, no quería que diera como malas vibras”.
Con Poncelam plenamente iluminada sobre el agua, la fotógrafa Natalia Cornudella -también reconocida por su trabajo como still photographer de Bad Gyal – consigue transmitir en la portada de ‘Zenit’ la plenitud que ansiaba la catalana: “Esa foto en el agua me parecía muy chula porque era tan destellante que para mí simboliza un poco esa serenidad, el estar en el momento perfecto«. Un clima reflejado también en los visuales que acompañan cada una de las canciones – “He sido muy insistente, porque quería que todo se hiciera en exterior, en paisajes… que todo diera una sensación de estar en paz”- en donde el horizonte se fusiona con la voz cautivadora de la artista y conecta directamente con sus emociones.
Esta propuesta fusiona hip-hop, trap, soul y pop, un cócktail explosivo que ha captado la atención de la escena urbana. A quienes en un pasado tenía como referentes, ahora colabora con ellos: ‘Estuve Ahí’ con Albany, ‘Candela’ con 3ndan y ‘Nene’ con B10 son las entregas con las que Poncelam se estrena abriéndose en canal: “Siento que estaba en un momento como artista en el que se me hacía un poco complicado compartir mi música con gente, porque yo hago unas canciones bastante íntimas y que parten mucho de la emocionalidad. Pero había un montón de artistas, sobre todo de la música urbana, que a mí me encantan y les consumo”. Colaboraciones que surgieron como ella afirma, “de forma orgánica”, a través de las redes: “Fue todo muy natural, yo soy de Barcelona y ellos de Madrid; y a raíz de un vídeo que subí, tanto Albany como B10 me escribieron y acabé haciendo el EP con ellos».
‘Zenit’, se presenta como un conjunto de canciones crudas y emocionales sobre ritmos contundentes bajo la producción de T-Cun, a quien Irene define como “su hermano, su mano derecha en la música” tras la producción de ‘No Certificada’. Sin embargo, en este proyecto se unen Camaya, productora francesa, e Ignasi, aportándole una visión más amplia y profunda al EP: “Es el primer año en el que no solo estamos los dos, ha sido muy guay meter en el proyecto a Camaya y a Ignasi, que es un guitarrista increíble y los dos son unos productores super guays. Ha estado muy bien tener una tercera y cuarta visión a la hora de sacar el proyecto”. A esto se suma el propio trabajo de Poncelam como productora, exigente y meticuloso: al crear sus canciones, mezcla seguridad con autoexigencia para desarrollar un sonido que refleje su identidad. La mezcla de colaboraciones externas y su propio control creativo dota al EP de cohesión, personalidad y profundidad consolidando el estilo de la pratense.
Este nuevo capítulo en la trayectoria de la catalana le posiciona como una artista capaz de volar por sí misma, reflejando la idea de su canción: “sola, ella también consiguió alas”. Con ‘Zenit’, Poncelam reafirma su voz dentro de la escena, dejando claro que ha encontrado su identidad musical: un trabajo honesto, emocional y contundente que refleja quién es y lo que quiere transmitir. Según ella misma explica, “con este EP siento que he dado un golpe en el suelo de: ‘Yo hago esto’. Me hace muy feliz porque al final es con lo que yo me siento identificada, creo que me he encontrado un poco más, ya sé lo que quiero hacer”.
Pero este logro no llega en un entorno sencillo: la industria musical actual, marcada por la inmediatez, rara vez deja que las propuestas asienten. Irene señala que “en la industria, ahora mismo, no hay espacio para que las cosas fermenten, es o fracasas o ganas, no hay un espacio intermedio”. Su reflexión va más allá del éxito comercial, poniendo el foco en lo auténtico: “Ahora está muy de moda buscar la fórmula perfecta del éxito y cuanto más pasa el tiempo más me doy cuenta de que esa fórmula no existe. La canción que se te va a pegar, se te va a pegar y la que no, no. Pero lo importante no es eso. Lo importante es que sigas haciendo lo que tú quieres hacer y que todas esas cosas no condicionen tu música. Porque si te condiciona no vas a conectar con la gente, ellos quieren ver cosas reales».
“No me gusta hacer cualquier cosa. Siento que cuando produzco voy haciendo un poco mi sonido”
Con ‘Zenit’, Poncelam sale de su zona de confort y consolida una etapa de madurez artística en la que su voz, decisiones creativas e identidad musical son plenamente suyas. El EP refleja el control total de su sonido, dejando claro que ha encontrado el zenit entre la autenticidad y la proyección. Más allá del presente, este EP marca un punto de partida hacia lo que vendrá, posicionando a la catalana como una de las voces más prometedoras y personales de la escena.