H ROTO ALUMBRA SU OSCURIDAD CON ‘SCORPIO’  

El mismo ‘estúpido intenso’ que era en su momento, pero sintiéndose más a salvo y desde un mundo menos perjudicial. Así reaparece H Roto para presentarnos ‘Scorpio’, un disco que desprende la sensibilidad inconfundible del artista y que nos invita a sacar la parte dulce de cualquier trago amargo con el que nos pueda sorprender la vida.  

Llevábamos tiempo esperando la temporada de escorpio y por fin ha llegado. Una época que este 2021 se aventura más especial que nunca al llegar con ella uno de esos discos que ansiábamos escuchar desde hace tiempo: ‘Scorpio’, de H Roto.

Un trabajo que vio la luz el 9 de noviembre, fecha inusual al tratarse de un martes en lugar de un viernes, día utilizado generalmente por todos los artistas para publicar sus trabajos. Un día que eligieron los astros, y que hace de la publicación de este disco un acontecimiento más especial si cabe.

Con la misma intensidad que le ha acompañado siempre y una sensibilidad que va implícita en cada uno de los diez temas que componen el disco, H Roto vuelve a deleitarnos en su nuevo trabajo con esa capacidad que ha tenido a lo largo de toda su carrera de escribir bonito, desde esa complejidad que lleva siempre implícita la sencillez. H Roto nos demuestra una vez más que en el arte el ‘menos es más’ es siempre un arma infalible.

Afirma GARZI, productor que acompaña a H Roto en la aventura de ‘Scorpio’, que Adrián es un tipo delicado, elegante y muy perfeccionista, con una sensibilidad que le hizo llorar la primera vez que escuchó el master definitivo del disco.

H Roto asegura que ser escorpio no se disfruta, se sufre por completo. “No hay manera de disfrutar ser este tipo de persona. Quizá se disfrute en la medida de que nada es indiferente, todo lo que ocurre significa mucho. Lo malo es que no puedes desconectar, nunca tienes una estabilidad en la que te sientas cómodo y a salvo, pero no te aburres, todo el rato suceden cosas que te llenan el alma y que te la vacían. Es un precio a pagar”.

El artista presenta ‘Scorpio’ en un momento en el que afirma estar completamente desubicado. “No tengo ni idea de cómo soy, estoy reconociéndome. Era una persona con las ideas muy claras, muy maniática, muy impulsiva, muy estúpido y con un aire de superioridad extraño que no entendía mucho pero que tenía intrínseco en mí y me poseía un poco, ahora estoy perdido. He tenido las cosas muy claras, y unos protocolos de actuación muy mecánicos a la hora de gestionar los sentimientos durante mucho tiempo, me pensaba en posesión de la verdad absoluta y estaba muy tranquilo. Ahora mismo me noto con más capacidad de gestionar los sentimientos en cuanto a que no todo son pozos enormes o murallas eternas. Entiendo lo mierda o lo bonita que es cada cosa pero no me genera tanto desequilibrio.  Un estado al que ha llegado tras dejar las drogas, con las que ha convivido desde bien joven.

Afirma el artista que siempre se equivoca, por lo que si existe la intuición él no la tiene. A nada que no se toque o se puede medir le da muchas vueltas. Tremendamente reflexivo y auténtico fan del anime, H Roto es, como afirma GARZI, un tipo que tiene algo adictivo, un hecho que nos hace querer adentrarnos continuamente en ese mundo melancólico y melódico que habita en su cabeza y que sale a flote en todas sus canciones, esas que se escriben de dentro para fuera.

Para Adrián la vida es como un tango, por eso se la baila hasta cuando está llorando. Así es él, un tipo enamorao’ de la vida, como Camarón, aunque a veces duela. Al que no le importan las cicatrices que ésta pueda ir dejándole por el camino porque sabe que la música va a estar ahí siempre para curarlas. De hecho ‘Scorpio’ es un poco eso, un bálsamo, una pomada para el desamor. El suyo, el tuyo y el de cualquiera que lo escuche, porque si algo tiene la música de H Roto es que es tan humana que parece esconder dentro pedacitos de vida de todos aquellos que se aventuran a escucharla.

UN DISCO QUE NACE EN MEDIO DE UN PROCESO DE CAMBIO 

La vida es un viaje que nos lleva por diferentes senderos, algunos llanos y fáciles de recorrer, y otros con pendientes tan grandes que nos dificultan el camino. En medio de ambos, entre subidas y bajadas, se ha gestado ‘Scorpio’, un disco que ha sido testigo del proceso de cambio que ha sufrido H Roto estos últimos tiempos y que sirve en cierto modo como testimonio sonoro de una victoria que ha costado cara al artista. “El H Roto que ha hecho este disco estaba dándome alertas de cosas a las que debía darle importancia, verlas como un verdadero problema. Ahora escucho el disco y parece que he escrito mi futuro.  

Después de mucho tiempo Adrián ha comenzado a reconciliarse consigo mismo, a salir de la oscuridad en la que estaba sumergido para abrazar esa luz que tanto ansiaba encontrar. Alejarse de las drogas ha sido clave para afrontar este proceso de cambio. No me reconozco mucho, llevo drogándome toda la vida, desde que tengo quince años y llevo, ya no por la droga sino por todo el universo que se genera alrededor, mucho tiempo en unos estados mentales inestables, confusos, no sabiendo muy bien qué tipo de persona soy y creyendo que tenía un rol como artista y como persona que era el mío, sin cuestionarme nada, estaba como con el piloto automático. Estaba en una oscuridad muy grande pero seguía sumergido en ella porque me gustaba estar en la oscuridad. Ahora me he dado cuenta de que no me apetece más oscuridad ni tener que pagar los precios tan caros que se pagan ahí. Me daba un poco de miedo, tenía claro que quería dejar de drogarme, que necesitaba ayuda, que tenía que iniciar un camino en el que toda mi vida iba a cambiar, porque  esto es lo que había sido hasta donde recuerdo. Me he ido dando cuenta de que muchas piececitas de mi personalidad que pensaba que iban intrínseca en mí no lo estaban, era algo artificial que me creaba yo mismo”, afirma H Roto.  

“Quería transmitir una oscuridad y un romance un poco macabro pero con un filtro Disney para hacer ver lo bonita que puede ser una oscuridad muy grande, sacar lo dulce de todo lo amargo” 

De drogas habla precisamente en ‘Adictivo’, tema que abre el disco, una canción dedicada a la cocaína. “Recuerdo cuando hacían temas como ‘Mary Jane’, personificando a la marihuana pero dándole una figura femenina para poder hacer eso juego, yo he intentado hacer lo mismo pero con la cocaína. Es una canción de amor tóxico con una sustancia con la que no hay que casarse nunca. En el rock urbano todos los que tenían problemas con la heroína tuvieron su tema a la heroína siendo la heroína una rubia, y fue como: estamos en los tiempos del reggaetón vamos a ponérselo clarísimo a la gente. He estado haciendo preview de la canción a la gente y todos me dicen ‘es una canción preciosa’. Y yo les digo ‘pues como le des una vuelta te vas a enterar’.   

Una canción que samplea ‘The Heart Wants What It Wants’, un tema de Selena Gómez que, según afirma GARZI, ha sido muy trascendental para H Roto.  “Es una canción que Selena Gómez sacó cuando lo dejó con Justin Bieber y empieza como con un palique en el estudio. Supuestamente la grabaron sin pensar que fuese una toma, sale diciendo cosas muy duras. A mi esa canción me ha hecho sentir muy poco hombre siempre, y la sampleamos”, comenta Adrián. 

Según GARZI en un principio querían haber hecho “una especie de house cantadito, porque igual desde ‘Golden’ , H Roto no se metía en esa piscina, y salió eso. Salió el estribillo y lo dejamos ahí porque llevábamos un finde de muchas demos y estábamos cansaditos y con ganas de jangueo. Esa canción se quedó dormida hasta que fuimos a Barcelona. Cuando llegamos allí, escuchamos el sample y lo de ‘eres un dolor adictivo’ y dijimos: ‘cuidado que esto puede hasta abrir el disco’”.   

Conceptos oscuros, tóxicos, profundos e intensos. Es lo que ha querido transmitir H Roto con la portada de ‘Scorpio’, una cover que intentó delegar en tres personas antes de Berta Samper, artista que ha se ha convertido finalmente en la mano ejecutora. Quería transmitir una oscuridad y un romance un poco macabro pero con un filtro Disney para hacer ver lo bonita que puede ser una oscuridad muy grande, sacar lo dulce de todo lo amargo. Quería abanderarme de la figura del escorpión, del poder que tiene, y quitarle ese prejuicio de algo cani, choni, rebelde y demás. Quería que a todo el mundo se le viniese mi imaginario a la cabeza cuando viera el escorpión en algún sitio” 

 

LA MÚSICA COMO TERAPIA, EL AMOR COMO HILO CONDUCTOR 

La intensidad de H Roto está inevitablemente presente en los diez temas que componen ‘Scorpio’. Dice que con algunas de estas canciones ha roto un techo personal, al pensar que no podría enfrentarse a ellas de manera sobria. “Lo he hecho, y me parece que he sido cincuenta veces más efectivo y delicado. El arte es terapia, a mí me ha ayudado mucho”. 

Si bien el artista guarda cariño a todas las canciones de este disco, H Roto destacada de entre todas ellas ‘No llores más x mí’, según palabras del propio artista, la mejor canción que ha hecho hasta el momento. “He encontrado palabras a algo que llevo queriendo decir mucho tiempo de una manera muy sencilla. Muchas veces uno está en un estado mental al que es muy difícil ponerle palabras. En esa canción me enfrenté a muchas cosas y la música a nivel instrumental tiene algo. En un principio la grabé con una instrumental de Internet y, una vez que ya la había grabado, me la rehicieron Guille y Adrián Groves . A título personal es la canción que más tiene de mí, y la que emocionalmente es mi favorita. Ésta y ‘KGB’ se llevan la palma en ese aspecto para mí. Ayer estaba en un mirador por la noche viendo la luna y llevaba treinta segundos del tema y la volvía poner de nuevo intentando escucharla como si no fuera yo el que la escucha y me parece una canción preciosa. Si no fuera mía la compraría seguro”.  Una canción por cierto que no iba a entrar en el disco, ya que no existía hasta hace tan solo cinco semanas. 

Adrián asegura que es muy suyo a la hora de hacer música. “No estoy muy afincado. Yo escucho  ’Scorpio’ y no sabría decirte que género es, soy muy yo. Estoy un poco en tierra de nadie. Lo que sí va a conectar con la gente es el desamor generalizado y tóxico que se respira en cada esquina del disco, creo que es algo muy generacional que todo el mundo va a poder sentir. Es un disco que aúna a la gente que está sola. La gente últimamente está un poco tierna y es como ‘ey, chicos, que no estamos solos, vamos a llorar la vida juntos’. Es como el sitio de reunión de la gente que no se ha encontrado muy bien.   

El amor es hilo conductor a lo largo de todo el disco. Un amor que, según comenta H Roto, es cada vez más superfluo al estar los seres humanos continuamente limitados por factores externos que son capaces de condicionar hasta al sentimiento más potente del mundo. Estamos muy contaminados por la manera de actuar en la televisión  las redes sociales, la música, por una manera de gestionarnos que es muy individualista, egocéntrica e insegura. Yo me meto a Instagram y necesito cosas que no me hacen falta todo el rato, como ponerme fuerte porque veo al chavalito guapetón reventándolo, o unas zapatillas guapas porque veo a cuatro chavales super guays  vestidos de no sé qué. Y lo mismo pasa con los hombres y las mujeres en general, estamos ahí tan envenenados y contaminados de todo que no paramos quietos. La intensidad se está perdiendo un poco. Ahora todos somos muy guays, pero luego todos sufren por amor y todos están jodidos, aunque yo no sé qué tipo de amor”. 

H Roto confiesa que no cree en el destino, que las personas “nos buscamos por completo lo que nos pasa, o eso quiero pensar, porque como haya algo que no dependa de mí y lo sepa me voy a agobiar.  

En lo que sí cree es en la necesidad que tenemos todos de escuchar a los demás, un hábito que, según él, estamos perdiendo últimamente. Las personas escuchamos poco, yo el primero. Me da la sensación de que estamos pensando en la respuesta antes de entender lo que se nos están diciendo, que nos detenemos poco a escuchar en general. Como que el mundo va muy rápido y no se le da un respiro. A veces pienso que no me he detenido, que no me he sentado o a contemplar. Estaba to do el rato siendo protagonista de mi propia película, y a veces se agradece sentarse a mirar y a escuchar, porque se entiende mucho más. Dedicarle un rato al romance de la vida merece la pena”.  

“Estamos muy contaminados por una manera de gestionarnos que es muy individualista, egocéntrica e insegura. Yo me meto a Instagram y necesito cosas que no me hacen falta todo el rato 

Una de esas cosas que hacen tanto ruido que no nos permiten en muchas ocasiones escuchar son las redes sociales, un lugar que H Roto ve poco propicio para practicar cualquier tipo de activismo a pesar de que reconoce que el simple hecho de denunciar este tema en Twitter ya es una estupidez y contradicción en sí misma. El hecho de intentar dar seriedad o valor a temas importantes en algo tan de plástico y tan generado para la destrucción humana y control del pueblo me parece estúpido y contradictorio. La mejor cosa que se te pueda ocurrir pierde el sentido ahí, no es su terreno, desvirtúas algo y le despojas de una seriedad que merece. Cada vez que ocurre algo parece que el activismo está en Instagram y en Twitter y a mí me parece que no son sitios en los que hacer eso, son centros comerciales a los que ir a comprar y a echar un paseo, no intentes educar a tus hijos por ahí porque igual cometes un error”. 

Algo a lo que se suma normalmente una doble responsabilidad exigida cuando se trata de un personaje público, algo en lo que discrepa Adrián. El artista es un producto, tú estas comprando un producto, no le conoces. 

DE LA EMPATÍA ENTRE ARTISTA Y PRODUCTOR A LA PÉRDIDA DEL ROMANTICISMO EN LA MÚSICA 

En ‘Scorpio’ H Roto ha estado apoyado en todo momento por Garzi quien, además de llevar la parte del management del artista, ha firmado la producción de nueve de los diez tracks del disco. Adrián sabe la importancia que tiene seleccionar buenas producciones a la hora de dar alma a sus creaciones. Tal y como afirmaba Tyler, The Creator hace poco, H Roto también considera que generalmente en las canciones la música tiene mucho más peso que las letras, sin querer desmerecer con ello a la parte lírica. Una buena letra no salva una mierda de canción, sin embargo una buena instrumental sí salva una mierda de letra. Es muy importante la música. El otro día escuchaba ‘Hello’, de Adele, y al comenzar la canción dice cuatro palabras y a la quinta yo ya era suyo. Me cala y se apodera de mí.  En el rap hay gente que tiene una capacidad de decir cosas muy guay y de utilizar las palabras de una manera muy versátil que a mí no me transmiten nada en absoluto. Se puede hacer sentir mucho con cosas sencillas. Menos es más siempre. Yo personalmente escucho mierda de música que la salvan sus productores y me gusta 

Como productor GARZI ha intentado poner siempre su visión sobre la mesa cuando se gestaban los temas, acompañar a H Roto durante el proceso creativo, un camino en el que el productor intenta tirar siempre de empatía. “Lo que a mí me caracteriza y creo que a muchos otros grandes productores es la empatía. Hay que tener un montón de empatía para liberarte de prácticamente todo tu ego, todo el ego que afecta al yo, y dejar el único ego necesario para encauzar ciertas cosas. El resto del ego se lo tienes que permitir tener al artista porque al final es quien está interpretando, cantando, vomitando sus sentimientos y quien va a tener que defenderlos a largo plazo. Si uno no siente esa comodidad o esa cercanía con la persona con la que está trabajando será muy difícil que salga algo interpretado con naturalidad, que se puedan encontrar las mejores tomas, las mejores frases”, comenta GARZI.   

Apunta H Roto que en este aspecto influye también el tipo de música que uno hace. Hay música con poca alma, es un juego de técnica y ahí el cantante y productor simplemente tienen que dar los mejores toques al balón. Hay música que son todos muy buenos pero están simplemente luciendo sus herramientas y sus armas. Pero si es una música que tiene vida propia, que tiene alma, ahí sí que es un ejercicio conjunto.  

Quizá por eso, como afirma GARZI, cuando no hay esencia detrás se nota rápidamente el artificio. ”Siempre tiene que haber un poco de la personalidad de los artistas en las canciones. Los grandes éxitos de verdad, los que verdaderamente trascienden, tienen mucha personalidad y mucho ego aunque estén hablando para todo el mundo. Siempre es importante la sensibilidad del productor. Habrá muchos momentos en los que seremos más obreros pero creo que hay que tener mucha sensibilidad y mucha empatía.

“Hoy vemos de manera generalizada como a mucha gente que escucha música no le gusta la música, la utiliza como herramienta social y para disfrute en ciertos momentos, pero no es gente que se siente a disfrutar de ella. El romance en la música se ha perdido, aunque tengamos una industria y un público más grande”. Estas palabras de H Roto dejan constancia de lo difícil que es actualmente educar el oído del oyente a la hora de intentar ofrecerles nuevos sonidos, de ahí que Adrián afirme que el consumo de música se asemeje al de ‘una red social más’.   

Un espacio en el que el talento intrínseco en la persona se suele dar la mano con el tiempo que hay que dedicarle a la música si uno quiere llegar alto. Una balanza en la que, para GARZI, suele llevarse la palma generalmente la dedicación. “Siempre va a existir gente con un talento tan genuino como para llegar, soltarlo y olvidarse, y gente con tanto talento como para hacer una obra y no tener necesidad de generar un camino industrial para esa obra porque la obra habla por sí misma. La gran mayoría de gente a la que admiro en la música le mete muchas horas, son Cristianos Ronaldos. Hay un par de ‘Messis’ pero me suelen impresionar menos. A mí me encanta Bad Bunny pero prefiero a Anuel  porque se nota que vive en constante competición, no puede parar de hacer música, de hacer un producto, de pensar en cómo ganarle a la persona más talentosa que ha dado el género a nivel histórico. Y de repente tienes al otro lado al pavo que no tiene tanto talento pero si muchas ganas de ir al gimnasio y entrenar como el que más, llegar el primero al entrenamiento y salir el último. Cada vez hay menos espacio para el one hit wonder porque ahora mismo hay one hit wonder todas las semanas. Puedes tener talento para hacer una canción pero para pegarte una carrera entera hay mucho esfuerzo y talento que respaldar.  

En un momento donde los discos están plagados de colaboraciones H Roto ha cambiado esquemas al incluir tan solo a Kaydy Cain. “Nos pusimos a buscar referencias en las que inspirarnos para cuando llegásemos al estudio y de repente Guille me pasó una canción que tenían grabada y me dijo: molaría hacer algo así. Yo escuché la canción y dije: ‘no puede ser, es esto justo, no vamos a poder hacer esto mejor’. Y  llegamos al estudio y yo me hice un poco el loco y dije:  ‘este tema va en la onda por la que me gustaría tirar, lo repetí un par de veces más por ahí y de repente dijo Dani: ‘hermano si quieres súbete ahí y te lo quedas en el disco’. Me regaló una canción porque la esencia, las barras suyas, el estribillo lo tenía hecho, yo solamente tenía que ir y besar el santo. Lo sentí como un regalo de reyes, una joyita, además es un registro en el que es muy raro ver a Kaydy”. Como anécdota de la canción GARZI recuerda el momento en el que, mientras grababan el tema, Kaydy le decía: ‘hoy me he levantado un poco H Roto, ¿eh? Yo igual luego estas canciones no sabría aprovecharlas tan bien”.  

Habrá muchos  momentos en los que seremos más obreros, pero creo que como productores tenemos que tener mucha sensibilidad y mucha empatía” –  GARZI 

UN LEGADO INTACHABLE EN EL QUE NO SOLO BRILLAN SUS HIGHLIGHTS 

El legado musical de H Roto es intachable. Pese a ello en muchas ocasiones no se le hace justicia y, fruto de los tiempos de brilloteo que vivimos, las miradas de los medios se centran tan solo en sus highlights, algo que el artista ve con resignación y con cierta tristeza. “Me entristece cuando lo voy meditando porque ahora mismo estoy muy romántico con mi música. Pero ahí te das cuenta de lo que es un escaparate, y de lo que es una industria y un producto. Cuando haces algo vocacionalmente y le das valor a algo que estás publicando, poniendo en un escaparate para que sucedan cosas, corres el riesgo de que suceda algo así, que la gente te recuerde o resalte por lo que fue un  highlight  para ellos, la jodida etiqueta para poder ser un Pulitzer e ir de guay todo el rato. No se escucha a muchos artistas pensando ‘qué dos artistas más guays se han juntado, a ver qué nos tienen que decir’, ni los artistas incluso la hacen pensando en eso, ya la hacen pensando ‘está tu nombre con el mío, lo van a ver, les apetece esta mierda’.  Y ya eso para mí se convierte en otra cosa que no es la música, es el negocio de la música. Lo de El Corro fue muy guay, pero ahí tenía 17 años, ahora tengo 27 y siempre se van a eso”.  

Pese a todo, aquellos que valoran la música muestran siempre su afecto por H Roto y el legado dejado. El último que lo hizo de manera pública hace poco fue Duki, quien en un Vistalegre lleno de personas quiso hacer mención al artista agradeciéndole haber sido un referente para él y otros muchos artistas y chavales. “Rompimos muchos techos en ese momento. Somos artistas que salimos en un momento determinado en el que era más romántico todo, nosotros no hacíamos música para conseguir seguidores en Instagram ni nada por el estilo, hacíamos música porque era nuestra vida. Después se generó este sobreestímulo y sobrecontenido y todo el mundo tenía medios y todo valía. Me encanta que haya sucedido así, pero obviamente hubo gente con más conocimiento de cómo manejar todas esas herramientas y otros como yo que, a pesar de ser joven, subo una publicación a Instagram y no me va el link. No disfruto con la parte de la música que tiene que ver con no hacer música.  

H Roto afirma que él, junto a otros artistas, han sido ‘como un puente’ entre generaciones. “Reinterpretamos, con el mismo idioma de los chavales de mi generación, una música, una manera de verlo, de proyectar, de comunicar diferente. Había un salto generacional. Yo iba a un concierto, a un Cultura Urbana, y veía a un señor cantándome rap y pensaba: ‘¿dónde está el paso intermedio entre mi persona y la tuya?’. Al igual que  Ziontifik fue un puente generacional me da la sensación de que yo pude conectar con mi generación y volver a hablar en un idioma que entendían. Hice las cosas que aprendí de los mayores pero en el idioma que correspondía a los chavales que lo supieron pillar. Obviamente, de los que vinieron detrás hay muchos que nos respetan y yo encantado de ese respeto porque sabe mejor que muchas otras cosas. Es un gusto que un artista como Duki que siente la música, que tiene ese poder en la industria, te eche ese capote. Significa respeto

Echando una mirada atrás para analizar la carrera de H Roto me he llegado a preguntar si en alguna ocasión le ha podido faltar continuidad, sobre todo en los últimos tiempos, donde o uno sigue el ritmo vertiginoso que hay impuesto o acaba sufriendo de algún modo las consecuencias. Creo que no me ha faltado continuidad, no he parado de hacer música, siempre he estado ahí. Lo único que igual he estado haciendo música, no otras muchas cosas que tienen que ver con la música y te hacen también ser un artista. Igual me ha faltado darme los bandazos, porque a la gente la tengo un poco confundida desde siempre. Quizá no he hecho cosas que no me apetecían, yo también tengo que mirar un poco por mí, estoy haciendo algo por disfrute, por recrearme, porque voy creciendo y disfrutando de mi vida, tampoco me debo a nadie. Todo ha salido siempre de una manera natural, como debía”.  

El amor de H Roto por la música no ha cambiado, sin embargo en los últimos años, y gracias entre otras cosas a la insistencia de Garzi, sí que está intentando reconducir un poco todo para enfrentarse a la música de una manera más estructurada. Según afirma Garzi “tener la música organizada en Spotify con el control de los masters es una cosa que H Roto lleva haciendo desde hace 3 años. Ahora mismo igual no le ha quitado de su vida de obrero concienciado pero sí que le ha comprado un coche, y le ha servido para arreglar una moto y para pagarse un par de lujos y caprichos. Doy por hecho que con esta constancia y este trabajo de mercado, dado que el talento es obvio, de aquí a dos años igual ya no hay trabajo y hay una hipoteca”. 

El tiempo, como siempre, será el que acabe dictando sentencia. Hasta entonces nos centramos en el momento, en el aquí y el ahora, y este instante tiene nombre, el de ‘Scorpio’. Un disco al que se le ha dedicado mucho tiempo y merece recibir calor durante largo tiempo también, como le ocurre a las cosas que llevan alma, algo de lo que va sobrado siempre H Roto. Brindemos por una larga temporada de Scorpio.