JÓVENES BAJO PRESIÓN, QUINCE AÑOS DEL RETRATO DE UNA GENERACIÓN

 

La ópera prima de un por entonces jovencísimo Elio Toffana cumple quince años de vida.

Dentro de la vorágine en la que andamos metidos cada vez son menos las ocasiones en las que nos enfrentamos a la música disfrutándola con la perspectiva del tiempo, desde el plano de la nostalgia. Vivimos en un eterno aquí y ahora que en muchas ocasiones parece no dejarnos tiempo para recurrir a aquellos discos, aquellas canciones, que de un modo u otro consiguieron hacerse un huequito dentro de nuestras vidas. Sin embargo, y pese a todo, siempre hay trabajos que acaban llamando de vez en cuando a nuestra puerta pidiendo una nueva escucha. Discos que nos marcaron de algún modo y que seguramente continuarán acompañándonos a lo largo de los años. 

Jóvenes Bajo Presión’ es un disco que esconde la crudeza, la miseria y el estrés de toda una generación. Elio fue en este trabajo la voz de los callados. “A todos los chicos que viven bajo presión y que aguantan y no caen”. Para ellos iba dedicado el tema que daba nombre al disco y ellos han sido precisamente los que han hecho de este EP un trabajo con el que seguir reencontrándonos décadas después.  

Elio llegaba escribiendo su historia en sangre y la vida en cicatrices, evadiéndose de los problemas a ritmo de rap, mostrándose de una manera tan visceral, tan personal, que incluso la imagen de portada, capturada por Javi, de Ziontifik, desprendía ya una naturalidad que impactaba. “Intentaba mostrar mi interior, como intentar abrirme un poco. Es una foto que es mi puto corazón, y sobre mi corazón está tatuada mi madre. Como a pecho descubierto. A la vez llevo una cadena de oro, con un chain de África chiquitín, que también creo que habla mucho de mis raíces y de la influencia del sonido africano en nosotros”, comenta. 

Afirma Elio que el hecho de que ‘Jóvenes Bajo Presión’ sea un disco tan autobiográfico ha sido clave para que a día de hoy lo veamos como algo universal. Cuando hablas de ti mismo es cuando la gente conecta contigo. Son historias que le pueden pasar a un chaval de muchos lugares en realidad.   

Un disco cuyas rimas y estructuras fluían por cauces diferentes a los que regían en la época y que, a día de hoy, según confiesa el propio Elio, todavía no han sido muy exploradas. El trabajo no tuvo descartes, ya que caminó de manera paralela al primer proyecto que nos llegaba de manos de Acqua Toffana. Los temas que no entraron en ‘Jóvenes Bajo Presión’ nos los inyectaba poco después en ‘El Veneno’ 

‘Jóvenes Bajo Presión’ tampoco tuvo videoclips, “el primer video que hicimos fue el de ‘Hijos Bastardos’ que fue como un año antes o así, pero de ‘Jóvenes Bajo Presión’ no hicimos ningún video”. Tampoco hubo una larga gira de presentación, recuerdo que mi primer bolo fuera de Madrid fue en Canarias, en el 2005 o por ahí, cantando temas de ‘Jóvenes Bajo Presión’ cuando el EP no había salido aún. Luego presentamos el disco en la sala Heineken, también recuerdo varios bolos en Madrid en distintas salas, en la Caracol y alguna de éstas, y en Salamanca recuerdo que hicimos uno. Lo siguiente que hicimos fueron Culturas Urbanas y luego ya vino la gira con Acqua Toffana” 

Sin videoclips ni extensas giras, algo impensable a día de hoy para todos aquellos que ven en la sobreexposición la clave para sobrevivir al momento. Que los tiempos han cambiado y los modus operandi también es en todo caso una obviedad. A día de hoy hay ansiedad por querer sacar cosas, pero no tienen la liga que tenían antes. Aunque te tires cinco años haciendo un disco éste va a tener igualmente un recorrido corto. Es algo que afecta a nivel creativo a la propia obra. Me pasa tanto al consumirlo como al hacerlo. Es complicado no caer en ello, yo caigo”. 

Confiesa Elio que de alguna manera siempre fue consciente de que tenía una propuesta diferente:  “cuando mantienes eso a largo plazo en tu arte, hagas lo que hagas el tiempo te da la puta razón, te acaba dando la razón si te mantienes ahí.

Echando la vista atrás, Elio Toffana se recuerda como un tipo con mucha hambre, muchas ganas de expresar, de buscar formas de expresarme. Una forma de vivir la música que no dista mucho de cómo la vive a día de hoy. “Sigo siendo igual, me veo reflejado en cómo soy ahora. Quizá haya más madurez en la forma de hacer las cosas comparado con antes, cuando hacía todo un poco más a lo loco la verdad, ahora soy un poco más calculador de alguna manera. Pero creo que mi esencia estaba ya ahí 

Quince años después de la salida del EP, Elio Toffana no ha podido dejar atrás esa presión que le acompañaba en su juventud, motivo por el que el artista bromea con la posibilidad de alargar la saga y brindarnos en un futuro un ‘Adultos Bajo Presión’. “La presión va creciendo con la vida, lo que pasa es que cuando eres joven lo sientes de una manera diferente a cuando eres más mayor, quizá hay como más miedo también. Cuando uno crece va siendo más consciente de sus limitaciones, pero también de sus armas. Yo creo que si eres una persona positiva y que trabaja, la buena suerte tú también te la buscas un poco. Pero sí, creo que podríamos hacer un álbum que se llamara ‘Adultos Bajo Presión’, de hecho creo que en ‘Serie 5’ sigue estando un poco presente esa idea”. 

Puede que a ‘Jóvenes Bajo Presión’ no le acompañara el momento en el que surgió a pesar de que, paradójicamente, estaba representando el espíritu de su tiempo y que muchos, como afirmaba hace tiempo Sule B en entrevista para Mondo Sonoro, escuchamos en su día el disco pensando “Dios, esto es la polla”. Sin embargo es el mismo tiempo el que se ha encargado de hacer justicia poética, aunque sea tardía. Y a veces vale más eso que un momento de gloria que se dispersa en el tiempo. 

REFLEJANDO LA CRUDEZA Y LA RABIA DE UNA GENERACIÓN 

Si uno pregunta a diferentes personas qué les marcó de ‘Jóvenes Bajo Presión’, la respuesta suele ser bastante similar, el disco les acompañó en su viaje por un mundo donde la falta de oportunidades, la rabia y la crudeza de la propia vida se daban la mano. Elio retrataba su realidad, la de un joven de Aluche nadando a contracorriente para encontrar su hueco en el mundo, una lucha en la que no estaba solo, paralelamente cientos de jóvenes libraban esa misma batalla en sus propios barrios.

El sentimiento era humano, universal, desprendía una pureza que ayudó a hacer grande a la obra. La crudeza y la rabia están muy presentes en el álbum, es una de las características más palpables en una primera lectura, de alguna manera creo que esa frustración estaba en mi persona y en consecuencia en la obra en sí. Yo venía de un barrio obrero, una familia desestructurada, y de un movimiento como el hip hop que en aquel momento a nosotros no nos acababa de representar. Pero te diría que no son los elementos centrales del EP. Si tuviera que decir qué es lo más característico del álbum diría que son las rimas y la música en sí, son las que lo hacen distinto al resto de obras que en aquel momento estaban teniendo lugar. Porque si te pones a analizar los patrones poéticos que yo uso, las estructuras internas de las rimas, de las letras, te das cuenta de que no eran muy habituales en aquel entonces, si me permites decirlo ni siquiera son habituales a día de hoy. No estoy hablando de que sea mejor o peor, te hablo de algo que creo que estéticamente todavía no se ha ido mucho por esos lugares, comenta Elio. 

“Este disco ayudó a potenciar el concepto artístico de profundidad” 

‘Para poder defendernos escribo cuadernos narrando los hechos que ocurren en los infiernos’. Esta frase, perteneciente a ‘Nadie regala nada’, sencilllo incluido en ‘Jóvenes Bajo Presión’, refleja a la perfección la importancia que Elio Toffana ha dado siempre a sus letras. Quizá, como afirma el propio Elio, no sea lo más destacado de este EP, pero lo que es incuestionable es que esa furia escrita bajo tinta ha sido siempre una seña de identidad en la carrera del artista. Elio no entiende la música si no es dotándola de mensaje, algo de lo que dejó constancia en el álbum, y que ha seguido demostrando en posteriores trabajos. “En cierta manera para mí la música, a la que tuve acceso desde bien pequeño, siempre tuvo ligado un fuerte mensaje político, y ha sido algo que no he podido separar. Desde el inicio sentí que tenía que decir algo, cambiar algo, provocar cosas en la gente. Es el tipo de rap que consumo mayoritariamente, y no me refiero a rap panfletero, sino a un rap más elaborado, más cuidado, como puede ser Kendrick Lamar, el que va un poco más en esta línea conceptual. Cuando yo sentía la música era eso precisamente lo que sentía dentro de mí, la forma de sacarlo tenía que ser así, a través de un mensaje”. 

Unas formas que el tiempo, la ebullición de la escena y las posibilidades que está generando ésta a la hora de beneficiarse económicamente han hecho que, de algún modo, la forma de hacer música hoy diste de la que había hace quince años.Creo que estamos viviendo una burbuja de la música urbana en España en la que todo está yendo muy bien a todos desde hace unos años, incluso a los grupos underground, le va bien a mucha gente. Probablemente se esté desarrollando un patrón de dirigirse a la industria más enfocado a hacer dinero que antes. Para mi antes el rap era ganar dinero pero sobre todo era una contracultura y ahora probablemente es al revés, es sobre todo para ganar dinero y un poco contracultura. Eso se está perdiendo, es una putada la verdad 

‘Jóvenes Bajo Presión’ fue sin duda un punto de partida para Ziontifik, colectivo al que Elio Toffana menciona, junto a Acqua Toffana, en la propia intro del EP. Un colectivo que nos enseñó desde sus inicios que la música había que tratarla como arte en la expresión más global de la palabra. Venían dispuestos a hacernos ver que un disco es mucho más que un ritmo y unas letras, que cualquier aspecto estético que lo rodee también lo representa y lo define. Lo demostraron con ‘Jóvenes Bajo Presión’, un trabajo para mirar desde distintas perspectivas. “Es un trabajo que hay que interpretar desde diferentes lugares. Creo que ha creado una escuela en cierta manera, obviamente con muchos otros artistas de ese momento. A nivel sociológico creo que fue un antes y un después. Aparte de que la música y las rimas estuvieran en otra, creo que el concepto global y sociopolítico de la obra estaban en otra también. Y creo que era un poco lo que estábamos buscando. A nosotros no nos representaban los trabajos nacionales porque no había una película detrás de esos trabajos, no había un concepto. A mí me costaba mucho entrar en un trabajo. Tú entrabas en un trabajo de Wu Tang, de Moob Deep o de Nas o de cualquiera de nuestras referencias en aquel momento y ese disco era una ventana al mundo de ese artista a todos los niveles. Nosotros echábamos mucho de menos eso. Creo que si lo comparas puedes ver que en este caso sí que lo había. Y aunque, como te comentaba anteriormente, a nivel musical o poético la gente no ha ido tanto por los lugares que marcaba ‘Jóvenes Bajo Presión’, creo que ese disco ayudó a potenciar ese concepto artístico de la profundidad, que no fuera solo unos temas sueltos o una portada suelta, se intentó crear un mundo personal. Creo que eso sí ha generado un poco de influencia. Queríamos darle una identidad nacional a nuestra interpretación de cómo estaba el movimiento sobre todo en Francia y en EEUU, incluso en Latinoamérica. Allí había muchas cosas que nos representaban incluso más que lo nuestro, incluso cosas que no llegábamos a entender al cien por cien como podía ser el francés nos llegaban más, te sentías más identificado con ellas, con el espejo que ellos te ponían. Nosotros queríamos trasladar esto a España, ya entendíamos el rap como eso en lo que se ha ido convirtiendo, una forma de ganarte la vida pero a la vez una forma de expresarte. 

La forma tan particular de enfrentarse a la música que tenía Elio y todos aquellos que le acompañaron en la aventura que supuso la referencia protagonista, no escapó de los numerosos prejuicios a los que, como tantos otros de la época, tuvieron que hacer frente. Daños colaterales de nacer en época de confort para el rap. Es complejo cuando la gente está confundida porque no les acabas de encajar en un rolYo creo que mucha gente no supo aceptar el hecho de ser de barrio y traer una propuesta callejera pero a la vez intelectual. En realidad todo el mundo ha aportado y todo el mundo ha hecho lo que ha podido en la cultura del rap aquí en España, tampoco quiero atacar gratuitamente, pero si había cierta ruptura, había una brecha entre cómo venían ellos haciendo las cosas y cómo las queríamos entender esa generación, por eso se considera esa época, y en concreto este álbum entre otros, como un punto en el que cambió el tema”. 

DANO, 50% DE JÓVENES BAJO PRESIÓN 

Es difícil hablar de Elio Toffana sin hacer referencia a Dano, un artista que le ha acompañado desde sus inicios y al que el propio Elio reconoce como figura imprescindible en este ‘Jóvenes Bajo Presión’, tanto que el artista considera que Dano es un cincuenta por ciento del disco. Desde el momento en que se conocieron lograron entenderse a la perfección en terreno musical y personal, algo que se nota desde el mismo instante en que damos play a cualquiera de los temas que comparten.  Nos conocimos cuando yo tenía catorce o quince años en la Plaza de Fuencarral, donde estaba antiguamente el mercado de Fuencarral. Nos echaron de la Plaza del Dos de Mayo por hacer botellones y toda la gente que hacía freestyle y batallas en el centro paró ahí una temporada. Ahí nos conocimos, y a Ziontifik entero”.   

El resto es historia, una historia que queda reflejada en sus discos. Dice Elio que Dano siempre le ha arropado en todos sus trabajos, “y en la vida”, añade. “A Dano le debo todo”. Y lo cierto es que hoy quizá no estaríamos hablando de ‘Jóvenes Bajo Presión’ en los mismos términos si la huella de Dano no hubiera estado presente. Dano es de esos productores que no se limitan solo a lanzar un beat, es de los que moldean a los artistas con los que trabaja. Su papel es de productor en el más amplio sentido de la palabra. Dano es responsable directo, al igual que yo en él, de toda la visión conceptual y la forma de querer mostrar nuestro trabajo al mundo y la forma de trabajar. Teníamos muy claro cuáles eran las referencias de sonido, yo creo que se ve mucho Francia, se ve mucho Marsella en esos beats, se ve mazo Nueva York, bastante rap clásico que en aquel momento no se desarrollaba tanto en España tampoco, era una marcianada. Creo que son unos samples súper bonitos, muy nostálgicos, hay mucho romanticismo en esa música. Cuando comenzamos a dar forma a ‘Jóvenes Bajo Presión’ era como que la amalgama iba surgiendo. Yo iba escribiendo sobre los beats, pero muchas de las letras, por ejemplo la de ‘Jóvenes Bajo Presión’, no la escribí en el beat de Dano, la letra se hizo antes que el beat, la escribí en otro beat. Y Dano dijo: ‘no, esto va a ser de esta manera con esta letra’. Creo recordar también que el tema de ‘La Distancia’ fue una propuesta de Dano. Es el tema que canto con K-lifa, Dano sabía que ese tema iba a ser para los dos. Tenía una propuesta muy dura, muy social también. Dano tiró esa bomba y ahí quedó”.  

Elio reconoce que meterse en el estudio les ayudó a profesionalizar su trayectoria. Por aquel entonces las posibilidades a la hora de grabar un disco distaban mucho de las que hay hoy en día, donde prácticamente todo el mundo tiene acceso a ello, aunque sea con una calidad cuestionable. Elio tuvo la suerte de encontrarse por el camino con Wolfrank Zannou, hermano de Santiago Zannou, director con el que luego Elio grabaría varias películas. Él les puso los medios para que el disco pudiera ser una realidad. “Wolfrank Zannou fue un poco el maestro de todos. El EP lo grabamos en el estudio que él tenía en aquel entonces para proyectos suyos. Vinieron Joka, Karim y Dani. Nosotros hasta entonces hacíamos siempre todo en casa. Zannou nos dio la oportunidad de entrar a un estudio a trabajar, tuvimos suerte en ese sentido, dimos con la gente adecuada que nos cuidó bastante 

Si bien es cierto que ‘Jóvenes Bajo Presión’ no fue el primer trabajo que hizo Elio Toffana, la realidad es que fue el primero que acabó publicándose de manera profesional gracias a la oportunidad que un compañero de clase le puso por delante. Era su primer EP en el mercado, y la primera referencia también de Ziontifik, ya que aunque ‘Cierra los ojos’ se grabó antes, se publicó después de que ‘Jóvenes Bajo Presión’ viera la luz. “Venía trabajando un par de añitos atrás con Acqua Toffana, con Dano y con Kael habíamos sacado en 2004 o así una maqueta que se filtró, ya veníamos haciendo temas. Y de repente se cruzó la oportunidad de poder editar el álbum a través de Rashid, un compañero de instituto, un chico que siempre ha estado trabajando en un montón de discográficas. En ese momento trabajaba en una que se llamaba Gas Oil, que era un sello independiente indie, tenía diferentes artistas de diferentes estilos, me dieron esta oportunidad, estuvimos de acuerdo en cómo plantear el contrato y lo sacamos adelante” 

Con respecto a que su primera referencia fuera publicada en formato EP el artista lo achaca al momento en el que se publicó y el hecho de que para él “sería más fácil hacer seis temas que hacer diez en solitario. Pero la posibilidad que me dieron de publicarlo, el momento, fue clave también” 

APROPIÁNDOSE DE LA ESTÉTICA DE LOS ‘PIJOS’ EN UNA ESCENA MADRILEÑA DE LO MÁS DIVERSA 

La imagen que tenemos de Elio Toffana no es precisamente la imagen de rapero que se nos vendía por aquel entonces. Consciente en todo momento de la importancia que tiene comunicar también con la imagen, y dentro de esa necesidad intrínseca de hacer que su arte continuara siendo un todo, Elio se dejó llevar por lo que le pedía el cuerpo a la hora de vestirse. Elección que le valió más de una crítica. “Desde pequeño le di mucha importancia a la estética, desde casa. Mis tías eran punkies y la forma de vestir siempre me influyó un montón. Amamos la moda, nos mola que flipas, y de manera natural siempre estuvo ahí presente. Nosotros flipábamos con esta estética, rappers vistiéndonos de estrecho, que era como una vuelta a los ‘80, como cuando el rap empezóA la vez esto tenía sentido, porque nosotros somos españoles y aquí si tú eras un macarra de barrio vestías estrecho. Y con las marcas de pijo pues sí, entiendo que la cultura del tráfico de drogas también nos ha influenciado porque ha estado muy presente también en nuestras vidas siempre, y a la vez querer robar la identidad a los pijos y decirles: ‘una polla, aquí estamos nosotros’. Se juntaban un montón de factores. Entiendo que de primeras nos llamaran raperos pijos, bacalas, nos llamaban de todo. Pero yo creo que es bonito, al final todas las músicas influyen a la moda, ya no tanto porque ya no hay a penas tribus urbanas, ya está todo mezclado, pero yo creo que sigue influyendo mucho”. 

‘Jóvenes Bajo Presión’ nació a la sombra de las calles de Madrid. Una ciudad que en terreno musical siempre fue muy cosmopolita, era una escena plagada de pequeñas escenas con toques muy distintos. Elio Toffana, junto a otros, tuvieron en sus manos la oportunidad y la responsabilidad de impulsar un cambio que era necesario. Eran artistas constantes, con personalidades muy distintas,  sin miedo a hacer las cosas como realmente querían ni intención de rendirse por el camino. Sabían perfectamente que habían venido a jugar y aprovecharon su momento. Como dijo en su día Trad Montana, muchos de ellos pasaron de underground a leyendas sin haber tenido la oportunidad de tener una trayectoria intermedia, una deuda que tendremos con esos artistas de por vida.  

Cuando echa la mirada atrás para recordar la escena que había en Madrid en 2006,, a Elio le viene a la mente la versatilidad que había por aquel entonces. A pesar de que la gente desde fuera pusiera a la ligera la etiqueta de ‘rap de Madrid’ a todo lo que venía de la capital, la realidad era mucho más compleja.Dentro del pequeño universo que era Madrid había un montón de colectivos y cada uno lo interpretaba de una manera totalmente distinta a los demás. Se empezaron a fraguar diferentes personalidades entre las diferentes zonas, entre diferentes grupos de creadores. Y es curioso porque yo a lo mejor he podido haber llegado a pensar lo mismo con el rap de Sevilla, decías: ‘este es rap de Sevilla’, y de alguna manera lo escuchabas y ya sabías si era rap de Sevilla o no, luego imagino que cada uno allí sería de su padre y de su madre, pero sí que quizá haya algo que nos uniera de alguna manera. Por aquel entonces empezábamos a ver un montón de gente que empezaba a buscar algo parecido e intentaba desarrollar su camino de esa manera, que mirando un poquito atrás igual no había tanta gente. Cuando era pequeño no había tantos raperos, y quizá ahí se empezó a situar a la gente, la gente se empezó a hacer un nombre. Empezaba a haber algo que era más interesante, aunque en ese momento nosotros lo veíamos siempre como una competición y los demás eran una puta mierda (risas)”. 

“Nosotros flipábamos con esta estética, rappers vistiéndonos de estrecho

Lo que es una realidad es la influencia que trabajos como ‘Jóvenes Bajo Presión’ han dejado en la escena. Algo que a Elio le pasó inadvertido en su momento y de lo que se ha dado cuenta con el paso del tiempo. “No lo sentí, ten en cuenta que en 2006 no había tantas redes sociales, no conocías casi el alcance de lo que hacías porque lo que había era Myspace y todas esas cosas. La gente se lo descargaba, no te pispabas bien. Lo que sí siento es que en ese momento me di cuenta de que tenía que atreverme a hacer lo que me gustaba, por un par de detalles. El simple hecho de sacarlo propició un par de cosas que cambiaron mi vida, empezaron a pasarme cosas buenas a raíz de eso, a pesar de que no alcanzaba a entender en ese momento la repercusión que iba a tener. Eran escalones que iba subiendo y que me hicieron seguir confiando en mí mismo. 

Sin embargo, y según afirma el propio Elio, no le preocupa en exceso que la influencia se haya reconocido con el paso del tiempo ya que afirma haber disfrutado en cada momento de su trayectoria. “Nosotros continuamos viviendo, estos últimos tres o cuatro años en los que todo está yendo genial hemos podido permitirnos disfrutar un poco de eso, no como los chavales jóvenes pero sí que ha habido un poco de justicia poética en ese sentido, yo así lo siento. A nivel artístico aún nos siguen llegando un montón de propuestas para todo, para series, para hacer discos… Todavía me siento un poco bendecido y agradecido en ese sentido. Es verdad que uno siempre quiere más. Nosotros durante quince años hemos tenido muchos conciertos, muchas movidas, mil historias. Y luego te retroalimentas también, porque cuando los chavales ponen respeto en ti y se implican contigo es porque quieren que esa justicia también te llegue. Pero bueno, ojalá me hubiera tocado a mi tener un yate (risas).

Entre ‘Jóvenes Bajo Presión’ y ‘Espíritu de Nuestro Tiempo’, su segundo trabajo de estudio, pasaron diez años que se hicieron muy largos para muchos. Sin embargo. Elio Toffana siempre estuvo ahí, con Acqua Toffana de por medio, rodando películas, sacando temas sueltos. Dándose el tiempo entre proyecto y proyecto para disfrutar. “Me intento tomar las cosas con tranquilidad y no volverme muy loco en cuanto a un ritmo de trabajo que me suponga una mierda de vida. Hay gente que se está matando en la música. Prefiero tener unos valores, una tranquilidad, seguir a mi ritmo y ser consciente de que la vida del artista sube y baja. Cuando eres un artista de largo recorrido, que vas a serlo toda tu vida, te lo tienes que tomar con calma 

Y así, desde la calma, se sigue enfrentando a la música Elio Toffana. Una calma que, paradójicamente, sigue cargada de esas tormentas que inevitablemente nos caen encima a lo largo de la vida, de las que nos limpian el camino, de aquellas que nos perturbaron en ‘Jóvenes Bajo Presión’ y de las que lo siguen haciendo en ‘Serie 5’.

Porque la presión, al fin y al cabo, es la que nos impulsa a reaccionar durante ese paseo al que llamamos vida. Ese en el que muchos encontramos nuestro mayor desahogo en discos que nos dejan huella como éste de Elio Toffana.