Live Show w/ Bad Bunny – Apple Music Super Bowl LX Halftime Show
LIVE SHOW W/ Bad Bunny - Apple Music Super Bowl LX Halftime Show -
Bad Bunny no solo ha ganado; ha reescrito las reglas del juego. Tras hacer historia en los Grammy como el primer artista en llevarse el Álbum del Año con un disco íntegramente en español, Benito ha coronado su semana de gloria con un Halftime Show de la Super Bowl LX que ya es leyenda. Convertido en el primer latino masculino en liderar este escenario en solitario, el puertorriqueño transformó el estadio en un homenaje cinematográfico a sus raíces, elevando la cultura hispana al prime time global sin pedir permiso ni perdón.
El show arrancó con un despliegue de identidad cruda: entre cañaverales y al ritmo de ‘Tití Me Preguntó’, el campo se convirtió en un barrio vivo. Desde una barbería hasta un puesto de tacos, Bad Bunny nos llevó de paseo por la cotidianidad latina, culminando en la ya mítica La Casita. Lo que nació como un refugio íntimo en sus giras se plantó ante millones de personas, con un front row de infarto que incluía a Karol G, Cardi B y Pedro Pascal, certificando que el perreo es, hoy por hoy, el nuevo lenguaje universal.
La ambición visual no tuvo freno, mezclando la elegancia de una orquesta dirigida por Giancarlo Guerrero con el nervio de la calle. Uno de los puntos álgidos llegó con la aparición de Lady Gaga para una versión salsera de ‘Die With A Smile’, justo antes de que el estadio fuera testigo de una boda real sobre el escenario. Con Benito como testigo de honor y firmando el certificado de matrimonio en directo, el espectáculo rompió la cuarta pared para celebrar el amor y la comunidad en tiempo real.
La energía no dejó de escalar con la entrada de Ricky Martin sobre una escenografía que replicaba la icónica portada de ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’, un guiño visual que conectó generaciones. Hubo espacio para la reivindicación con ‘El Apagón’ y para la tradición más pura con Los Pleneros de la Cresta, demostrando que se puede dominar el mercado anglo sin soltarle la mano a la plena y la esencia de la isla. Fue un recorrido de 13 minutos que pasó del taller mecánico al olimpo del pop sin perder la coherencia.
El cierre fue el touchdown definitivo de una carrera que no conoce techos. Con un balón que rezaba «Juntos somos América» y el mensaje «Lo único más poderoso que el odio es el amor» proyectado en gigante, Bad Bunny despidió el show rodeado de banderas de todo el continente. Más que una actuación, fue un manifiesto de poder cultural producido por Roc Nation y Rimas, dejando claro que el mundo ya no solo escucha en español, sino que se mueve bajo el ritmo y las reglas del conejo.
Fotografías: Kevin Mazur, Edwin Rodríguez, Eric Rojas