María Escarmiento, chulería y desenfado

Lanzó el primer sencillo de su carrera en 2019, justo antes de que la pandemia atascase la industria musical dejándola en pausa. Ahora es momento de disfrutar de su último trabajo: ‘Diplomática’.

La tape se compone de cuatro temas que reafirman una vez más su estilo; bases potentes con mucha identidad combinadas con una voz suave y melódica que canta sobre la cotidianeidad, haciendo que toda persona pueda sentirse identificada. María, pues, tras todo el trabajo invertido se enfrenta al 2022 con más hambre que nunca: Para mí estos años han sido un tiempo que no ha existido y tengo muchas ganas y energía. Me apetece que todo esto no pare, acabo de sacar un EP y ya estoy trabajando en el disco, que lo voy a grabar enseguida y sé que lo giraré. Me apetece todo mucho”, declara.

María comenta que “rápido pasa página tras un lanzamiento” y que no suele darle muchas vueltas una vez ha salido. “Es muy raro siempre el día que sale, nunca llego a asumir bien qué ha pasado”, afirma entre risas. Sin embargo, el single del EP, ‘Borracha’, ya es la canción más escuchada de toda la trayectoria de María en Spotify, con más de 32.000 reproducciones en una semana. A pesar de que ella no haya asumido el lanzamiento del todo, está claro que sus oyentes sí.

‘Diplomática’ es una palabra que hacía tiempo que merodeaba por la cabeza de María. Comenta que le hacía gracia titular así el proyecto porque “considera que es bastante diplomática en sus relaciones, aunque quizás no lo parezca”. Tras hacer las fotos para la portada y pensar en la sonoridad que quería que predominase en el proyecto, la palabra diplomática apareció en su cabeza una vez más, bautizando el EP.

El trabajo, a pesar de ser lineal a nivel sonoro, está compuesto por cuatro canciones que la artista hacía tiempo que tenía en la nevera: “menos ‘Borracha’, el resto las hice más o menos al mismo tiempo. No me pegaban para meterlas en el disco que estoy preparando, pero no quería que se quedaran por ahí… no quería hacer un lanzamiento mes a mes tampoco, me apetecía hacer algo más cerrado”. De hecho, Comerte la boca’ es una de las primeras canciones que escribió la cantante hace ya más de tres años, pero que no había encontrado el momento para lanzar. María además afirma que se dio cuenta de que los temas funcionaban entre ellos y que seguían una temática parecida, así que decidió agruparlas, pero de pura casualidad. El EP se grabó el julio pasado pero la artista comenta lo siguiente: “es una idea que me lleva rondando mucho tiempo en realidad, son canciones que se me quedan allí y que luego escucho y pienso ‘uf, si está chulísima, cómo no la he sacado aún’”.

Los productores de ‘Diplomática’ son Kawasaki –con quien la cantante lleva trabajando desde el inicio de su trayectoria– y Adrián Ayerbe. María afirma que con Kawasaki es muy fácil trabajar y “las ideas le vienen muy rápido y de manera natural”, a pesar de que sea Ayerbe el que cuenta con más producciones en el EP. “Adri es un colega mío que tiene un estudio en Madrid que se llama Space Sound. Fui a grabar con él ‘Déjame sola’ y le propuse que me hiciera unos beats. Al final ha producido él tres canciones. No tiene tag ni nombre porque no tiene muchas pretensiones, es más ingeniero de sonido, pero vamos, que me encanta como ha quedado el trabajo que hemos hecho”, explica. La artista también destaca que ha disfrutado mucho participando en el proceso de producción de las bases con Ayerbe, dado que “los tres temas del EP los han hecho desde cero en el estudio juntos”, a pesar de que ella haya aspectos en los que no pueda participar por su dificultad técnica.

“Las canciones no me pegaban para meterlas en el disco que estoy preparando, pero no quería que se quedaran por ahí y tampoco me apetecía hacer un lanzamiento mes a mes”

María Escarmiento es una artista polivalente que un día puede escuchar Bad Gyal y al siguiente Dinamita Pa Los Pollos. Sin embargo, al preguntarle por sus referentes e influencias artísticas la artista declara que no sabe qué responder. “Debería prepararme una buena respuesta para esto porque es interesante (risas), pero no lo sé. He escuchado un montón de cosas diferentes a lo largo de mi vida… Soto Asa es el único que puedo decir que siempre se mantiene como referencia máxima para mí, pero en realidad no suelo pensarlo mucho; lo que me sale es lo que me sale. Simplemente oigo la música y lo que surge es lo que presento. También estoy intentando salir de las melodías que suelo hacer para no aburrirme, pero no sabría decir referencias claras”, comenta.

Y es que –curiosamente– a pesar de no tener unas influencias definidas, es una artista muy reconocible a nivel sonoro, y lo es porque hace lo que le surge. “Siempre le he dado importancia a que mi estilo no suene impostado, intentar ser otra cosa al final siempre se nota y queda feo. Yo valoro precisamente eso, que te pueda gustar más o menos lo que hago, pero que al menos tenga mi sello”, declara. María define su sonido como “quejumbroso, susurrado”, pero afirma que próximamente intentará innovar en su registro y “hacer algo que pete más para poder gritar en los directos”, a pesar de que “no le salga de primeras”.

Las letras de María Escarmiento también son un pilar en su identidad como cantante, y es que narra hechos cotidianos de manera muy natural, convirtiendo al oyente en su confidente. “Muchas veces intento añadir imágenes distintas porque escucharme es como estar en mi cabeza todo el rato. A veces intento darle otra dimensión, pero sí que es verdad que me gusta que sea simple. Ahora intento pensármelo más, que cada palabra me guste más a nivel sonoro, pero la otra manera también es guay. Al final son como conversaciones conmigo misma”, sentencia. Y es que María se inspira en los pequeños acontecimientos del día a día para escribir, pero afirma lo siguiente: “estoy intentando inventarme más movidas porque, tío, al final no me pasan tantas cosas (risas). A veces me digo ‘voy a pensar en cosas que no sean mías porque tengo que hacer un disco aún y ya lo he contado todo’”.

En ‘Borracha’ pasa precisamente eso: María le abre la puerta de su cabeza a sus oyentes en una noche de fiesta, sumergiéndolos en un tema bailable, sencillo y –sobre todo– divertido, que rompe con el tono oscuro que había predominado en sus canciones hasta el momento.  “Decidí que fuera el single porque siempre estoy pidiéndole a la gente que tenga mucha paciencia y me apetecía darles algo fácil de escuchar, cantar y bailar. Algo con lo que no hubiera que ponerse en un mood concreto. Es una canción fácil y diferente. Me puse en la situación de estar medio ligando con alguien, salir, ver a esa persona e ir ciega y pensar que todo va genial. Entonces es cuando al día siguiente te despiertas y piensas ‘dios, qué vergüenza’. Me fue fácil ponerme en la situación, la verdad (risas), es una situación que comprendo y eso se nota creo”, confiesa.

Siguiendo esa misma línea de desenfado y fiesta María decidió concebir el videoclip junto a Pablo Amores de manera distinta a los demás. “Pablo y yo siempre hacemos cosas ultra oscuras y pensé en hacer algo más light. Le tuve que convencer, pero una vez salió la idea del chroma le encantó”, explica. El rodaje también contribuyó a que el videoclip no perdiese el carácter que la artista buscaba: “rodamos un domingo a las doce de la mañana. Yo necesitaba que viniese un montón de gente para bailar y dar ambiente y escribí literalmente a todo el mundo que conocía. Compré mazo vermú y les dije que se vinieran al karaoke, que era un planazo. Al final vino un huevo de gente, mucha sin dormir y en modo fiesta, y pensé ‘menos mal, va a quedar bien seguro’. Fue un día muy divertido y creo que se nota, siempre es raro fakear una fiesta y fakear la diversión”.

Otro tema destacado del EP, pero con un tono totalmente opuesto a ‘Borracha’, es ‘Las veces que estoy sin ti’. La canción describe de manera clara el sentimiento de depender emocionalmente de alguien al que quieres con frases tan duras como “qué soy yo si ya no te enamoro”. María comenta que, a pesar de que su favorita y la que tiene más ganas de cantar en directo sea ‘Comerte la boca’, ‘Las veces que estoy sin ti’ es una canción que le encanta: “no escribí encima de la música como otras veces, escribí todas las sensaciones primero. Siento que todas las palabras están ahí por algo”.

“Cambiaría cómo te hablas y cómo te juzgas a ti misma. Me hubiese gustado ser más libre a la hora de crear”

María está contenta con su último lanzamiento, hasta el punto de afirmar que disfruta con todos los temas que lo componen. Mirando atrás, la artista confirma que es consciente de que ha evolucionado mucho de manera positiva: “la última canción que escribo es siempre la que más me gusta, y creo que eso es guay porque significa que cada vez voy aprendiendo más. Las primeras canciones me cuesta más escucharlas, pero cada vez tengo más confianza en mí misma y voy entendiendo mejor lo que me funciona y lo que no. Es un proceso, y creo que es clave no avergonzarte de lo que vas haciendo. Es muy chulo sentir el aprendizaje y que se note”.

Hace tres años y recién salida de Operación Triunfo, María tuvo que enfrentarse a la industria construyendo su identidad artística desde cero, dejando muy claro cuál quería que fuese su estilo y cómo quería ser vista por la escena. Ha habido tensión, muchas cosas feas como exponerte y sentirte vulnerable, pero al final siempre pienso en lo increíble que es mi día a día y en la suerte que tengo de que mi trabajo sea el que es. Es fácil agobiarse porque hay mucha presión, pero hay que poner las cosas en perspectiva. Yo antes trabajaba en un bar –que en realidad me gustaba–, pero hay curros muy duros en la vida y la peña trabaja mucho por muy poca pasta. Yo tengo una suerte inmensa, joder”, reflexiona. María incluso llego a pensar estos últimos años que “su carrera estaba parada”, pero se ha dado cuenta de que no es así, la reactivación del sector ha generado que “tenga muchísima energía, fe y ganas”.

De hecho, cuenta con diversos planes futuros. Además del disco en el que está trabajando y que pretende lanzar a principios del año que viene, María está preparando una colaboración con Fran Laoren que saldrá dentro de muy poco. “Todo se me está cumpliendo, es todo muy ilusionante la verdad, se están haciendo las cosas realidad” declara emocionada.

Al preguntarle si cambiaría algo de su dinámica de trabajo, María cambia su expresión risueña y responde con seriedad: “sobre todo cambiaría cómo te hablas y cómo te juzgas a ti misma. Creo que si al principio me hubiese preocupado menos la cosa sería distinta. Era muy difícil haber salido de OT y no juzgarte por todo lo que hacías, porque todos los demás te estaban juzgando. Sabía que a muchos no les iba a funcionar lo que hago, y eso te repercute a la hora de crear y escribir. Hubo un momento bastante delicado, me hubiera gustado ser más libre a la hora de crear y no haberme puesto tanta presión. Al final lo que estás haciendo es música, no otra cosa”.

Sin embargo, la cantante mira decidida al futuro y comenta que ahora sí ha conseguido establecer un equilibrio y la distancia que necesitaba logrando un “estado mejor”. María espera “retomar” a partir de ahora. Recuperar todo lo que se ha visto obligada a pausar estos últimos años y aprovechar la ilusión y la decisión acumuladas para que su carrera no haga más que seguir creciendo.

Texto: Elena López Pérez

Fotografías: Souloneryounger

Background fotografías: Sandra Ramiro