Prok equilibra la crítica y la pureza a través del grito de la calle

 

“Yo nunca veo el límite al trabajo, que me lo pongan si acaso”. Así afronta Prok su nuevo proyecto y todo lo que está por llegar, ante todo con la actitud decidida que lo define.

Prok (Adrián Pedrosa) lanzó el viernes pasado su segundo álbum en solitario, titulado “Le Crie de la Rue”. Un trabajo compuesto de dieciocho temas, con la colaboración de artistas tan relevantes para el panorama nacional del rap como Israel B, Fernando Costa o su hermano Ayax. El disco también cuenta con la producción principal de Sceno, Lowlight y Blasfem, además de otros nombres como Tensei o Pablo Gareta.

Al preguntarle cómo se sentía respecto al lanzamiento, Prok sentencia lo siguiente: “quiero parir ya de una vez. Llevo con estas contracciones ya meses, me duelen las piernas, las caderas, la espalda, estoy todo el día con antojos… no puedo más. Quiero parirlo, que venga la cigüeña y que se lo lleve a Notre Dame, a lo más alto si puede ser”.

Prok lleva en la escena española desde 2016, en la que debutó con temas como “Wanted” junto a su hermano Ayax. En 2018 presentó su primer trabajo en solitario, “Rojo y Negro”, un disco en el que reivindica su Granada natal, combinado con el discurso social predominante en su trayectoria desde el inicio. “Le Crie de la Rue” es la sublimación de todo el trabajo que Prok lleva realizando los últimos años: “creo que ha sido el proyecto más ambicioso hasta el momento, tiene cuatro temas más que “Rojo y Negro”. Canciones como “Esto es el Prok” suponen un sobresfuerzo como letrista muy grande, es saber engrasar diversos bloques de estilos distintos, y eso tiene mucho trabajo. “Le Crie de la Rue” es casi una hora de música y “Rojo y Negro” son 39 minutos. Hay muchísimo Prok en este nuevo álbum”, afirma.

Y es que “Le Crie de la Rue” aglutina en su título lo que Prok tenía en mente transmitir desde el inicio del proyecto: un mensaje que se apoya en mostrar una visión de “la calle desde la injusticia y la crítica social”. En ese sentido, el artista declara seriamente lo siguiente: me parecía que no era un momento para hacer un disco estético. Había una pandemia mundial, muchísima injusticia, y mucha gente destrozada y sin trabajo. Quería hacer un álbum que hablase de todo eso”. Así pues, sus letras expresan literalmente el grito de la calle, siendo un muestrario de las vivencias diarias de las personas en los barrios, las afectaciones de la pandemia y la inestabilidad social que asaltaba al país hace poco más de un año, coincidiendo con el inicio del trabajo de Prok en el álbum.

Por ello también, el vehículo estilístico musical escogido ha sido la influencia predominante del rap francés y británico. “Tengo una cercanía personal y musical con el sonido urbano francés. Quería basarme en ese sonido particular, tomando como partida a artistas como Jul, Lacrim, Mafia K’1 Fry o Freeze Corleone. Allí el rap se entiende de otra manera, y escogerlo resumía el rollo callejero que quería junto a la innovación sonora que también buscaba”, comenta.

En temas como “El Puchero de la Abuela”, uno de los adelantos presentados por el artista hace un par de meses, algunos oyentes tacharon su discurso de poco profundo. Sin embargo, él comenta lo siguiente al respecto: “me hace gracia algún pureta que no se entera de nada y me dice que es un tema más simple que los que hacía antes. Yo en ese momento pienso ‘bro, no te tengo que decir la palabra psique o Platón para que el tema sea profundo. Que te estoy hablando de crítica social, de problemas serios que están pasando y con una letra que lleva mucho trabajo detrás’. Eso para mí es ser cateto. Es ir de intelectual, pero en el fondo ser cateto. El que es intelectual de verdad sabe que hay un pedazo de letra y una crítica social muy dura detrás de temas como ese. No tengo que estar nombrándote todo el rato obras de arte o intelectuales para ello”.

A pesar de que a lo largo del álbum predomine una temática muy concreta, “Le Cri de la Rue” no resulta un trabajo lineal, sino todo lo contrario, dado que contiene una gran amalgama de géneros distintos. El disco se compone de temas que van del rap más clásico, pasando por un estilo más agresivo, al trap, el drill, algo de swing o incluso salsa. La mezcla de géneros rebaja el tono oscuro que domina el proyecto, dándole “chispazos de luz que le den contraste”. Sin embargo, el artista comenta que aún y así sigue siendo un álbum “muy duro en el que hay mucho nervio puesto”. Prok quería probar “con un vehículo distinto” y afirma que ha disfrutado mucho saliéndose del estilo al que estaba acostumbrado: “además noto que se me da muy bien. Amigos míos que hacen trap serio en España me han dicho que no se esperaban que sonase tan bien. Si esa gente –que para mí son los más duros en esto a nivel nacionalme ha dicho que se las pase, es porque he hecho bien las cosas”.

“El que es intelectual de verdad sabe que hay un pedazo de letra y una crítica social muy dura detrás. No tengo que estar nombrándote todo el rato a obras de arte o intelectuales para ello”

Al preguntarle si hay una razón concreta por la que haya decidido incluir tantos géneros en el mismo trabajo, el artista contesta orgulloso que es “porque ya había hecho todos los palos de rap posibles”. Prok está muy decidido y confía mucho en su trabajo, tanto que afirma lo siguiente: “les voy a hacer vídeo a todos los temas o a casi todos, porque son todos palos. Cada cinco o seis días saldrá un vídeo nuevo. Así, sin esperar más, porque ya luego cuando lleva tres meses el disco sonando la gente ya no se los mira. Tengo otros siete vídeos terminados”.

Prok explica que, a pesar de que está muy contento con todo el resultado, los temas de los que está más orgulloso son “Pura” y “Esto es el Prok”. “’Pura’ supuso crear un mundo entero de la nada, una ciudad, una epopeya… y ‘Esto es el Prok’ tiene una tarea inmensa, te transporta. Como oyente de mí mismo la escucho y pienso que he conseguido justo lo que quería. Al principio de la canción piensas que es muy romántica, lírica y sensible pero después se torna a un tono triste y abandonado, con mucha desazón. A la mitad del tema desaparece todo el sentimentalismo y la intelectualidad y aparece un demonio con muchos códigos, muchos ritmos y muchas barras. Y acabo casi sin respirar. No hay una barra que no me guste en los seis minutos”. En ese sentido, el artista comenta que es un disco que cuenta con 18 temas que en realidad podrían subdividirse en 21, ya que “Esto es el Prok” puede considerarse como tres canciones en una, dado que cuenta con cinco cambios de base y de tono muy distintos.

Uno de los elementos que más caracterizan al artista son los cambios tonales que realiza en los temas. Ya empezó a modular distinto desde canciones como “Roxanne”, en la que realizaba “cambios de voz a posta como enganches, para despertar la mente del oyente de repente” para crearle cierta sorpresa. En cierto modo, esos cambios de voz también son correlativos a la ambivalencia que Prok demuestra a la hora de componer sus letras. El artista explica que puede vivir cinco o seis estados de ánimo distintos en la misma semana: “mi propio ser es tan caótico y desequilibrado que puedo estar muy feliz, muy triste, de repente elocuente o embajonado… y puedo pasar por todos esos estados incluso en el mismo día. Hasta ese extremo llega mi bipolaridad”. Asimismo, afirma que “siempre está preparado para escribir algún tipo de sensación” dado que las vive “muy repetidamente”. El proceso que sigue para escribir, entonces, se fundamenta en eso: “en cuanto me das una base que me llame la atención, yo selecciono al Prok que le toca a esa base. Mi cabeza es como un ordenador, tengo siete u ocho Proks y selecciono al que me conviene”.

Así pues, el artista afirma encontrarse en un punto profesional basado en el trabajo constante, pero afirma con seguridad que quiere pegar el salto tras este proyecto personal junto a su hermano gemelo Ayax. “Vamos a ponernos a sacar un disco juntos ya. Los discos por separado no iban a salir, íbamos a sacar uno de los dos, pero como estábamos en pandemia y no sabíamos cuando nos iban a dejar hacer conciertos en recintos grandes pensamos que no era el momento. El año que viene vamos a sacar un disco juntos seguro, como si tengo que arrastrarle de Barcelona por los pelos”, explica. Prok cree que tanto él como su hermano tienen que volver a realizar un proyecto conjunto para así internacionalizarse más y dar una gira por toda España y Sudamérica.

“Soy tan perfeccionista que me quedo con muy poco de todo lo que hago”

“Yo nunca veo el límite al trabajo, que me lo pongan si acaso. En cuanto llegue a Neptuno paro, que ya más lejos de ahí no merece la pena volver” declara el cantante entre risas. Además, añade lo siguiente: “si mi hermano y yo hemos llegado donde hemos llegado sin haber sacado un disco juntos, imagina qué podemos conseguir si sacamos un par en tres o cuatro años… seguro que muchas cosas”.  

Sin embargo, comenta que tanto él como Ayax son muy caóticos a la hora de trabajar, aunque también sea parte de “su ingenio y su talento”. Así pues, carácter que se transmite en las canciones se corresponde totalmente con la realidad. Prok argumenta que “como son gemelos, no tienen el punto de ponerse a trabajar en serio como otra gente, se lo ahorran y la situación se complica un poco en ocasiones”. Así pues, el artista espera encauzar un álbum conjunto para el año que está por venir y así dar el gran paso como Ayax y Prok y no por separado, dado que también tienen “muchas colaboraciones pendientes muy esperadas que no tardarán en salir”.

Prok finalmente afirma que sí cree haber evolucionado como artista en este último proyecto: “he investigado mucho dentro de la movida que es ser letrista. Soy muy perfeccionista, todo el rato me baso en un ensayo y error conmigo mismo. Soy tan perfeccionista que me quedo con muy poco de todo lo que hago. Eso me hace evolucionar mucho y cada vez tengo un oído más fino. Sé cuándo toca un cambio de voz, de tono, cuando hay que relajar la profundidad del discurso porque si no el oyente se cansa. Ya tengo el oído súper fino para eso”, declara.

En conclusión, Adrián espera que “la gente rockee bien fuerte” su nuevo disco. Un proyecto del que no deja de mostrar lo orgulloso que está en cada palabra que verbaliza, y del que espera que todo el trabajo que ha invertido en él dé sus frutos: el álbum está lleno de palos por todos lados. Están todas las canciones muy bien cerradas y no sé cómo va a reaccionar el público, pero estoy deseándolo”, sentencia. Ahora es labor de los oyentes escuchar el grito de la calle.

Texto: Elena López Pérez

Fotografías: Souloneryounger