Shaboozey redefine el country y expande sus límites
Históricamente, el country ha sido percibido como un género dominado principalmente por artistas blancos, no tanto en sus orígenes sino en la forma en la que la industria comercial lo ha visibilizado. Y es, aunque se trata de un género cuyas raíces están profundamente ligadas a influencias negras, aventuramos que tendrás que hacer un complejo ejercicio mental para mencionar un solo artista negro. En caso de tener razón, te gustará saber sobre Shaboozey.


Shaboozey no se planteó la situación actual del country como un limitante. Todo lo contrario. Supo tomarse su tiempo hasta tener entre manos una propuesta musical que desafiara las categorías tradicionales y fusionara diversas influencias para crear un sonido auténtico y contemporáneo.
El artista criado en Virginia y de herencia nigeriana quiso dejar intactos elementos naturales del country como el banjo, instrumento proveniente de África y fundamental en los inicios del género; y matices de soul y góspel, para meterlos en una coctelera junto a características tomadas del hip-hop y el rock. Shaboozey identificó perfectamente que un género que está en el extremo opuesto a ser purista iba a aceptar de buen agrado su selección de influencias. “En Virginia, siempre sentí que podía hacer lo que quisiera y la gente lo aceptaría. Sabía que nunca me obligarían a encajar en una caja porque Virginia es muy ecléctica”, explicaba Shaboozey sobre esto a Colors.
Pero, ¿por qué Shaboozey hizo lo que hizo? Excepto casos aislados, cuando echamos la vista atrás en la vida de artistas siempre encontramos esas migas de pan en un sendero que solo podría concluir en lo que acabó pasando. Este no es una excepción. Repasemos: su padre, originario de Nigeria, le inculcó la pasión por la música country y el estilo vaquero; durante su adolescencia pasó dos años en un internado en Nigeria, lo que contribuyó a enriquecer su perspectiva musical y cultural; y en la lista de sus artistas favoritos están Johnny Cash, Bob Dylan, Rolling Stones, Led Zeppelin, Pharrell Williams y Missy Elliot.
Lo de Shaboozey ha sido una carrera de fondo. En 2014 publicaba el single ‘Jeff Gordon’, uno de los primeros lanzamientos en los que comenzaba a mostrar interés por la cultura del sur de Estados Unidos. Cuatro años después, colabora con Duckwrth en ‘Start a Riot’ y esto le abre las puestas del mainstream al ser parte de la banda sonora de ‘Spider-Man: Into the Spider-Verse’. Pero lo que verdaderamente le hizo explotar fue participar en dos canciones del álbum ‘Cowboy Carter’ de Beyoncé, ampliando masivamente su audiencia y consolidando su presencia en la industria musical.


“Cuando estaba grabando las canciones para su álbum, pensé: ‘No puedo hacer estas melodías’ o ‘No soy ni de cerca el vocalista o intérprete que es Beyoncé’. Y comencé a dudar de mí mismo. Pero me dijeron: ‘Te trajimos aquí para que seas tú mismo’. Eso me dio confianza para abrazar mi singularidad”, comentaba de forma sincera Shaboozey a People, en una muestra de la inseguridad que muchos artistas intentan ocultar detrás de una coraza de superhumano.
Hace un año, concretamente el 31 de mayo, publicaba el álbum que le cambió la vida para siempre, ‘Where I’ve Been, Isn’t Where I’m Going’. El álbum y la canción, ya que ‘A Bar Song (Tipsy)’ se colocó número uno en Billboard Hot 100 durante 19 semanas, igualando así el récord de la poderosa ‘Old Town Road’ de Lil Nas X. A un mes de cumplir su primer aniversario, Shaboozey decide lanzar ‘Where I’ve Been, Isn’t Where I’m Going: The Complete Edition’ con seis canciones inéditas y colaboraciones especiales.
‘Where I’ve Been, Isn’t Where I’m Going’ fue disco de Platino en USA y el single acumuló una lista verdaderamente extensa de logros, con primeras posiciones en EEUU, Canadá, Australia, Irlanda, Noruega y Suecia, así como diversas certificaciones como el Disco de Oro en España, el doble Platino en Australia y Nueva Zelanda, y el 5x Platino en Estados Unidos (5 millones de unidades vendidas).
El ascenso de Shaboozey refleja una combinación de talento, versatilidad y un enfoque artístico que busca redefinir el country y todo lo que se le ponga por delante. Una visión así nunca debería contemplar límites y moverse siempre en un terreno en el que absolutamente todo se cuestione. Solo esto le permitirá trascender y dejar verdadera huella en la música.