Tokischa, rompedora de cadenas

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Música /
Escrito por Álvaro Moreno Madariaga

Hay una artista en la República Dominicana que haga lo que haga, da que hablar. Tanto para bien como para mal, la vida artística de Tokischa ha estado marcada por la repercusión mediática, y lo cierto es que es en ese lugar donde se siente como en casa. Ya sea por la explicitud de sus letras, o por lo sugerente de su vestido y actitud, la cantante multidisciplinar siempre presenta trabajos en los que lo importante es la libertad de hacer lo que le da la gana. Rompedora de cadenas esta chica

De esta forma presentaba su último single, ‘Tukuntazo’. Con más de un millón de reproducciones en Spotify en el momento en el que se escribe esto, los elementos de siempre se mantienen intactos. Se habla por su puesto de las barras directas y de el ‘descaro’ de la creatividad completa, todo unido en una canción que tiene “una vibra de diversión, de gozo, y por eso todo el que escucha se enciende, se prende”, como ella misma cuenta.

Fotografía: @elissa.salas

Bajo un contexto de Dembow, se quiso unir a Haraka Kiko y Cherry Scom para concretar una idea en el que debía primar la naturalidad, el dinamismo. “Nosotros tres somos artistas divertidos, orgánicos, un poco locos; ese día que nos juntamos los tres simplemente fluimos los tres y nos divertimos”, dice. Sensaciones que se transmiten al público cuando se presenta ‘Tukuntazo’ en directo. “Cuando la canto en vivo, la gente brinca, se siente feliz”.

Esta naturalidad en todos los sentidos ha sido, quizás, una de las claves del éxito en cuanto a audiencia. Al más del millón de reproducciones en Spotify mencionadas en párrafos anteriores, se suman otros diez palos en YouTube. Números de vértigo para una artista que en ciertos momentos tuvo que eliminar contenido de la red social audiovisual por las críticas que recibían sus letras, aunque ahora eso es pasado.

 

‘DESACATO ESCOLAR’, LA PRIMERA POLÉMICA DE MUCHAS

Haciendo de sus ‘debilidades’ fortalezas, lo cierto es que ahora este sentido es uno de los mayores atractivos de su música. Al final ella defiende que el mensaje que ella lleva “no es bien visto, pero no deja de ser una realidad para otros” y es ahí donde encuentra la conexión con su público. “Ya se acostumbraron, después de lo que pasó con ‘Desacato escolar’, con ‘Tukuntazo’ no tuvimos ningún tipo de problema”. 

El tema ‘Desacato Escolar’ es el primer tema que le pone en el mapa mainstream dominicano. Quizás por algo que no quisiera, la idea surge en la colaboración con un artista menor de edad al que su madre no dejó finalmente participar por la explicitud. “Se me vino a la mente ese concepto, era un chico menor y dije, vamos a hablar de la escuela, del desacato escolar, pero al final el tema se quedó en el estudio”, nos cuenta. Para gusto de unos, y desgracia de otros, el productor Leo RD lo encontró e invitó a Yomel El Meloso y se “montó”, como afirma Tokischa.

“Era hablar de la rebeldía que uno tiene en esa etapa, cuando uno está en la escuela es un tiempo en el que se descubren muchas cosas, su cuerpo, los primeros amores, las primeras veces que se escapa…”, nos explica conceptualmente la artista. Una realidad para todos los que seguimos recordando nuestra vida estudiantil, la cual pareció habérsele olvidado a unos adultos a los que no les cayó bien el tema. “A la sociedad no le gustó porque son cosas que no quieren resaltar, siempre quieren decir que todo está bien y que están dando una buena educación”

Al final, de lo que habla en este tema era de una experiencia propia. “Yo misma, en mi tiempo de escuela, estaba desacata’ y me escapaba con un noviecito o a fumar y son cosas que de verdad pasan”, recuerda Tokischa dando veracidad a su defensa conceptual. Sin embargo, y a pesar de que la música es arte propio que uno quiere lanzar para el que lo entienda, la repercusión de ‘Desacato Escolar’ pudo llegar casi a lo legal. Padres y políticos preocupados por el contenido digital que consumían sus hijos, intentaron impulsar una ley de control que al final no llegó a último término. “No se llegó a ejecutar, pero si querían eso”, afirma en la entrevista para después concluir que en el momento en el que tuvieron que “quitar el single de YouTube fue el momento en el que más se regó, porque entonces el que lo tenía decía ‘yo lo tengo te lo paso’, hasta que se volvió en un virus”. Ninguna publicidad es mala. “Hasta de carajito, cuando los padres quieren prohibir, es lo que más uno desea”.

 

TOKISCHA, ARTISTA CONTESTATARIA 

Intentando buscar en este rechazo un motivo generacional, pues hemos pasado de una sociedad de blancos y negros a un mundo lleno de tonalidades grises, se le pregunta por si es un tema de edades. Afirmando esta idea, ella pone un pero muy grande: “siempre ha habido un rulay, en todas las épocas”, dice con una sonrisa. Ese desacatao’ que es el protagonista de cualquier película americana de high school que se precie, y al que Tokischa se parece en cierta manera. Por lo menos, es lo que refleja en su música. Rebelde, contestataria y con una sexualidad que provoca controversia, estos atributos no son elementos de su arte, sino características personales que lo empapan. “Siempre he sido una niña bien abierta que le gusta explotar, una niña muy sexual, y todas esas cosas que ya vienen en mi es lo que pongo en mi arte. Siempre fui una niña que sí, ya seas un adulto, si a mí no me gusta lo que estás diciendo yo te lo digo”. Es imposible no ver esto reflejado en su música. “Nunca quise cambiar nada de eso, al contrario, siempre quise alimentar esa actitud y eso hoy en día me sirve para mi arte”, arremete.

Con todo este background, su lucha no podía no estar enfocada al feminismo. Firme defensora de la liberalización del cuerpo de la mujer, sus redes sociales y los outfits que gasta solo son la prueba de algo que lleva mucho pensando. “Nunca me gustó llevar brasier y eso me trajo problemas en la escuela o el trabajo”, cuenta recordando a esas mujeres de los años 70 que quemaban sus sujetadores en señal de protesta. “Esto solo es un ejemplo, pero es que a mí me gusta estar cómoda; si me ve un tipo los pezones y no se puede controlar eso no es justo para mí, él debería tener respeto”. Al final, es una cuestión de ver el cuerpo como propio y no elevarlo a lo divino cuando solo es “carne”. El cuidado está en “alimentarlo bien y no consumiendo cosas que no sean naturales”, nos dice.

Fotografía: @elissa.salas

El asunto no es baladí, y es que todavía muchas mujeres tienen este problema. Ahora separada de un ambiente de calle, Tokischa dice haber dejado atrás estos conflictos, pero reivindica que sabe que “muchas mujeres todavía siguen así”. Sus publicaciones en redes sociales son las que más comentarios directos de este tipo reciben, aunque ella se mantiene firme y siempre defiende que “eso es una estética de sexualidad” que ella misma lleva y que por ello no deja de “tener cabeza”. A pesar de todo, nada de esto importa ya que “al final del día una está haciendo lo que una quiere y eso es lo que vale”.

 

LA MODA COMO COMPLEMENTO CONCEPTUAL 

Su cercanía y gusto por la moda va más allá de todo esto. Su estética sexy y despreocupada, solo es la cara de un dado en el que lo que importa es la libertad de arriesgarse sin que ello sea un condicionante. Todo como complemento artístico, claro está. Sugerente y provocadora, sus looks aportan un añadido increíble a todos sus cortos audiovisuales. Cuando anuncia el videoclip de una de sus canciones, notas cómo la vestimenta tiene mucho mensaje que aportar al concepto que quiere transmitir. 

Esta pasión viene por parte de su madre, importada desde la estancia en los Estados Unidos de la misma. Desde el ‘país de las oportunidades’ llegaban a la República Dominicana revistas como Vogue, las cuales fascinaban a una Tokischa infantil. Siendo los estilos arriesgados los que más le impactaban, a nadie le puede sorprender que un día aparezca con un ‘hiyab’ árabe. “Todos son pequeños detalles que llevan a la obra principal”, dice. Una Nathy Peluso dominicana que sabe adaptarse a todos los ambientes, tanto musicales como estilísticos. 

La argentina es un icono para ella, además. Fan desde el 2017, la considera una de las artistas más “grandes de esta época”. Lo que más valora de ella es que es una mujer que “tiene una educación artística increíble”, y es algo que se lleva como inspiración en todos los caminos que recorre. Pretendiendo ser una artista multidisciplinar, capaz de rendir en todos los ámbitos en los que sea necesario, considera indispensable tener a Nathy como musa entre las musas.

 

DE FOTÓGRAFA A CANTANTE

La versatilidad, al igual que la moda, siempre ha estado muy presente en su vida. Autodidacta en mil y una disciplinas, Tokischa ha hecho desde danza hasta teatro, pasando por la fotografía. “Siempre tuve ese fueguito por dentro y como pude lo fui alimentando”, dice cuando se le pregunta. Curso que le interesaba, curso al que se apuntaba, sin importar de lo que se tratara si estaba relacionado con cualquier tipo de expresión artística. “Hoy en día, todo lo que uno fue absorbiendo es lo que de verdad le abre ese canal de expresar y cómo manejarse en un performance”

Este salto de disciplinas fue, de hecho, lo que le llevó a ser cantante. Estando inmersa en la fotografía, el destino le llevó por un nuevo sendero en el que le esperaba el verdadero éxito profesional. Raymi Paulus llamó a Tokischa para ser la camarógrafa de un videoclip y desde entonces es su manager. Con una conexión a primera vista, el director creativo vio que tenía potencial en la música y le propuso adentrarse en la industria. La jugada les salió bien y ahora, la dominicana es toda una estrella en el país caribeño.

En todo este tiempo, solo una vez estuvieron en desacuerdo. “Cuando me propuso hacer música yo le dije que me gustaba el rock, y en ese momento me dice: no, vamos a empezar con lo urbano”, cuenta entre risas. Este ha sido el único momento de toda esta relación simbiótica en la que estuvieron mínimamente en desacuerdo, aunque llegaron a un punto intermedio cómodo para los dos: “Yo siento que el Trap es el rock moderno, que tiene esa chispita de esa cultura, y empezamos por ahí”. Casi como la historia de un “cuento”, como se atreve a definirlo.

A pesar de esta decisión, Tokischa siempre rebelde, mantiene en paralelo una banda de rock con la que da algunos bolos en ‘La Aldea’, local de conciertos en su ciudad natal. Habitual por tanto en este cartel, siente que cada año lo hacen “más bacano, más suelta, como que me estoy educando poco a poco en eso”. Aunque queda tiempo para dedicarse en exclusiva, parece que en algún momento de su vida le espera la decisión de deberse solo al estilo musical de las guitarras eléctricas. 

Una historia que acaba de empezar y a la que solo queda esperar a ver cómo se desarrolla. Siendo la punta de lanza para muchas otras artistas que quieren seguir su estela, la dominicana hace de la libertad plena un arma y de las letras explícitas un medio para alcanzarla. La podremos ver vestida con un hiyab, con una lencería de encaje o en ropa ancha, pero siempre haciendo lo que le da la gana.

Sobre el Autor / Álvaro Moreno Madariaga

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