Whitest Taino Alive: monumento sonoro a las virtudes de los culos

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Se están gestando tiempos en donde las rimas se escuchan particularmente distintas a esas que se hacían en la zona iberoamericana, digamos, hace cinco o diez años. Para poder realizar una afirmación como esa basta con escuchar a muchos de los nombres que ahora representan el sonido del futuro del rap. Entre ellos están, desde luego, Pxxr Gvng, que por acá es quien lleva la cabeza, o Fuete Billete, quienes se han convertido en la sensación desde su primer mixtape. También compatriotas de los primeros como Los Zafiros o Somadamantina y otros de menor alcance como la mafia china de Chinese Finger Traps. Entre todos ellos está también el Whitest Taino Alive.

Se nombra en singular, a pesar de estar conformado por un par de lenguas y un exquisito manipulador de las máquinas. Es uno sólo porque representan el nativo sobreviviente de su natal República Dominicana siendo tocado por las bondades que le brindan los nuevos tiempos. El Whitest Taino Alive es un producto y fiel representante de la época en la que crecieron. Sus apelativos (Dabeat Ortiz, Jon Blon Jovi, Dominicanye West) y su música así lo exhiben. Y los versos que avientan mientras suena también.

En su catálogo tienen un increíble disco llamado “¿Dónde Jugarán Los Cueros?”, que, desde el título -que hace alusión a una descendencia que comienza con Cat Stevens, continúa con Maná y termina en Molotov– hasta sus referencias claras en las letras (hay una genial canción llamada “Selena” y otra en donde “Breaking Bad” se hace presente) es un evidente reflejo de lo que ha forjado al taino para hacer música: la televisión, el cine, la marihuana, el trago y, lo más importante ahí fuera en el mundo, las mujeres. El disco es, sobre todas las cosas, un monumento sonoro a las virtudes de los culos femeninos.

Un productor de categoría

whitest-taino-alive-articuloMucho menos cruel de lo que esa descripción puede sugerir, el taino suena a eso y a varias cosas más. Al igual que el resto de los involucrados en este nuevo ruido de la rimas tienen un productor de cabecera. De la misma manera que Steve Lean lo es para la Pxxr Gvng y Freebass para Fuete Billete, Cohoba se encarga de sonorizar el discurso con maestría. No es ningún aficionado, en solitario también ha sabido crear una obra que lo distingue y lo pone en la mira. Como clara muestra ese “Chromatism” que lanzó el año pasado. Todos parecen ser virtuosos en el grupo y uno se da cuenta mientras los escucha.

Verlos en vivo es una experiencia que hay que atesorar, un conjunto de factores que lo hacen memorable por donde se vea. Es un equipo que trabaja y lo hace eficazmente. El productor, su diseñador y aquellos que hablan parecen estar conectados por algo más que su trabajo. Es un solo ente, el Whitest Taino Alive, el que pone nalgas en las pantallas para poner a mover a las nalgas reales frente a nuestros ojos.