Ben Yart: la romantización de lo cotidiano en todos los sentidos

 

¿Mi arte? Que lo mitifiquen todo lo que quieran porque está guapo y cada vez va a estar más guapo”

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de FLEEK MAG (@fleek_mag_)

“La música que tengo ahora sin sacar es mucho mejor que la que ya he sacado, porque cada vez me acerco más a donde me dirijo”, explica Ben Yart al hacer una retrospectiva de su crecimiento en sus últimos meses. Y es que es un artista que ha subido como la espuma en cuestión de medio año. Pese a partir de una trayectoria previa –pasando también por la fase musical en la que “solo tocaba la guitarra”– con temas como ‘Barriobajero’, 2021 supuso un punto y aparte en su proyecto. Entre el año pasado y este, Benito ha publicado temas como ‘Mañaneo’ o ‘Drogolegas’, construyendo una especie de seña de identidad reconocible respecto a su figura, así como ‘No sé K me Pasa’ o ‘Barkhatu’ bajo el paraguas del colectivo Chill Mafia, que lo han catapultado a ser el personaje emergente que es hoy en día. 

Estos últimos meses se ha recorrido –y sigue recorriéndose– medio país, dando conciertos, participando en eventos y fiestas; tanto junto al colectivo, como en solitario. Quizás, hace medio año pocos sabían quién era Ben Yart o a penas lo habían escuchado, pero actualmente es casi imposible que su nombre no te suene si te interesa un mínimo lo que se está cociendo a nivel nacional. 

Al preguntarle cómo ha gestionado estos meses de despunte artístico, Benito se sobrecoge un poco y responde sinceramente que fatal. “He pasado de todo mucho y uf, cuando aterrizo la verdad que flipo”, comenta junto a una risa nerviosa, “me están agotando mucho los buses y no tener casa y estar un día aquí y el otro allá”. Sinceramente, es una reacción normal. A menudo como espectadores no somos conscientes del cambio de vida y la sobreexposición que acarrea crecer como artista. Y más a día de hoy. A Ben Yart, además, por sus letras y la actitud que muestra en muchas de sus canciones, se le ha encasquetado en un nicho concreto, hacia el que se revela: “yo en realidad soy un romanticón, lo que pasa que ahora me ha tocado jugar un poco al ‘¿te da asco que haga apología a la droga?’, y he jugado a eso por provocar”. 

Benito –evidentemente—no solo sabe hablar de speed, anfetas y fiesta. De hecho, a la que uno como oyente rasca un poco, se da cuenta de que es en realidad un artista que encuentra lo romántico y lo sensible en prácticamente todo lo que le rodea. “Ahora voy a ser un poco más yo. Bueno, no es yo del todo, porque también soy yo cuando hago una canción más yonki, pero cuando me relaciono con la gente no soy un puto yonki, tengo saber estar, no soy subnormal”, comenta el artista. Las drogas son parte de la vida de Ben Yart, eso está claro, pero también lo son otras muchas cosas. 

Al fin y al cabo, si por algo destaca especialmente el cantante es por la facilidad que tiene para contar historias en sus letras. Escucharle –en ocasiones– es como atender a un cuento. “A lo largo del día, cuando pasa algo guapo, icónico, romántico, lo apunto. A lo mejor en ese mismo momento me salen un par de cositas que están relacionadas, pero se quedan ahí, y luego en el estudio es cuando las desarrollo. Mi proceso creativo es como ir por la calle haciendo fotillos, para luego hablar sobre ellas en el estudio. Me nutro de la vida, de lo que veo”, explica. Un ejemplo de ello es el tema ‘Hoy es un gran Día’, junto a El Mini, en el que Ben Yart romantiza el transcurso de un día normal. “Yo soy muy así. En ‘Mañaneo’ también romantizo el mañaneo… soy un romántico, es verdad, pero la gente me ha estado tomando más por yonki ahora”, declara. 

‘Mañaneo’, casualmente, es uno de los temas responsables de su reconocimiento. Hace unos meses, Benito declaró que no lo podía escuchar, que ya lo tenía quemado. Al preguntarle por él, responde: “sigue siendo el tema que tengo más quemado. Pero también siento un montón de agradecimiento cuando lo ponen. No es que no me guste, es más por miedo al one hit wonder. Esa canción la podría haber hecho hoy, pero no quiero ser ‘Mañaneo’ toda mi vida, aunque cada vez creo menos que eso vaya a pasar”. 

“A lo largo del día, cuando pasa algo guapo, icónico, romántico, lo apunto. Mi proceso creativo es como ir por la calle haciendo fotillos”

Así pues, Ben Yart es un artista que se nutre de sus experiencias, de su entorno, y lo cuenta de manera cercana en sus temas: “busco que mi manera de cantar y mis melodías sean como yo las hablaría si no hubiera una base, pero adaptándolas a la armonía. Lo que me dirige a la hora de componer sería el hiperrealismo o una mierda así muy friki. Hacerlo natural”, comenta. “Busco interpretar cada vez mejor, abrir la boca un poco… He estado mucho tiempo grabando puesto de anfeta y me he acostumbrado a cerrar la mandíbula cantando, y se ha perdido mucha vocalización. Ahora intento abrir la boca”, explica el cantante. “Mi música es mejor ahora porque la gente con la que me estoy juntando es mucho mejor y la gente con la que ya me juntaba también está mejorando, me encuentro en un proyecto cada vez más grande”, añade. 

Su último lanzamiento, ‘Qué Asko’, precisamente muestra un registro distinto al que el cantante podía tener a la audiencia acostumbrada, ya no solo por la temática, sino por el estilo. Es un tema que podría ser incluso bailable. “Yo quiero hacer un remix más bailable aún. Es una canción muy guarra”, comenta. “Fui con Amaia, que es para quién es el tema, al estudio en Bilbo. No estaba planeado ni nada, pero desde la cabina empecé a vacilarla. Sabía que tenía un estribillo muy bueno, pero no sabía que hacer después. Así que eso, empecé a vacilarla desde la cabina e iba diciéndole cosas como ‘qué guarra eres’. Salía de ahí y le decía ‘bua, ¿me he pasado?, y ella me decía que siguiese, que le estaba encantando. Así que el tema es de tirarle vaciladas, pero con amor”, explica. 

Al preguntarle si va a tirar por un estilo más parecido a ‘Qué Asko’, Ben Yart declara lo siguiente: “no es que yo planee por donde voy a tirar. Es que tengo en la recámara un montón de temas. Esto lo he sacado ahora porque me apetecía dar asco, no sé. Bueno, es un tema que da asco la primera vez, pero si estás dispuesto a escucharme de verdad te das cuenta de que es romantiquísimo”. Muchos, seguramente, no se esperaban una canción así por su parte, pero Benito lo tiene claro: “ya he escuchado demasiadas veces lo de ‘no te esperaba así’, y ahora quiero que me esperen así”. 

Y es que, junto a un crecimiento rápido, siempre llegan los prejuicios y las asunciones respecto a los artistas. “Si esperan mucho de mí, hacen bien, porque yo me lo llevo currando toda la vida y creo que tengo muchas aptitudes. Si me mitifican me jode que mitifiquen mi forma de llevar la vida. Mi arte no, que lo mitifiquen todo lo que quieran y que se inspire de él todo el que quiera porque es muy inspirador, pero me jode si mitifican la manera en que vivo. Los niños, al final, van a quedarse con cosas tontas como drogarse. A mí me rompe el corazón cuando me viene un chaval y me dice ‘yo soy como tú, pitxulari’. Uf, eso sí me jode. Pero, ¿mi arte? Que lo mitifiquen todo lo que quieran porque está guapo, y cada vez va a estar más guapo”, reflexiona el cantante en relación a lo que se espera de él, dejando claro que el mito debe quedarse en lo puramente artístico y no ir más allá. 

En ese sentido, Ben Yart también busca que no tomen todo lo que hace y dice al pie de la letra o como un ejemplo de cómo es realmente, y una de las maneras de expresarlo es Twitter: “estoy enganchado al Twitter”, dice entre risas: “lo uso como cualquiera, pero sí que hay un poco de estrategia general para que la gente aprenda a no tomarme en serio siempre. Yo he buscado que no se me tome en serio, pero tampoco quiero irme al otro lado y que se me tome como un meme o un payaso (…) A veces pongo cosas puras que no son una broma y pienso en borrar los otros tuits para que quede un diario de cosas puras, pero me da pereza hacerlo. La verdad es que me he tirado unas barras en Twitter alguna vez que debería aprovechar”, comenta. 

En cuanto pueda, Benito plantea sacar una mixtape titulada ‘M en casa’ o ‘M en la playa’. En ella, recopilará temas que tiene grabados desde hace tiempo y que no van a pertenecer a su disco, al que prefiere dedicar un poco más de tiempo antes de lanzarlo definitivamente: “planeé sacar mi primer álbum en verano… pero no sé, es algo que llevo preparando mucho y son letras que he escrito toda la vida. Al final he decidido tomármelo más en serio y dejarlo para el año que viene porque el disco que estoy preparando… es un disco en el que de repente hago algo y me doy cuenta de que pertenece ahí. Quería sacarlo antes porque sentía que me moría también, pero ya se me ha quitado la tontería, así que sobrao”, explica. 

Finalmente, al preguntarle cómo le gustaría que se desarrollase su carrera en un futuro, comenta lo siguiente: “me gustaría poder entrar en Estados Unidos, que fui y no me dejaron entrar (risas), y tocar ahí, obviamente. La verdad que estaría bien que hubiera un poco más de infraestructura y un poco más de dinero para invertir, me gustaría ser un poco más adulto en el futuro”.  

Ben Yart se sitúa como una de las propuestas más originales y –porque no decirlo—sinceras del panorama. Y la fidelidad a uno mismo siempre es un punto a favor a nivel artístico. Así que, probablemente, Benito pueda entrar en Estados Unidos el año que viene, y esperemos que sea para tocar. Pero tanto si pasa, como si no, seguirá narrando lo cotidiano –a su manera– para todo aquel que quiera escucharle. 

Texto: Elena López Pérez

Fotografías:  GOLDA