Jhay Cortez eleva la presión con ‘Timelezz’

Charlamos con Jhayco el día de lanzamiento de su anticipado nuevo disco.

 

Dicen que uno empieza a aprovechar el tiempo cuando toma conciencia de que éste no es infinito, de que aquel minuto que no vivamos al instante quedará anegado de la memoria por el resto de nuestros días. Quizá por eso muchos de nosotros vivamos como Jhay Cortez pendientes de esos relojes, algunos blandos, otros de arena, que marcan a diario nuestro ritmo, relojes con nombre propio que nos permiten fluir libres por la vida.

Una libertad que, en el caso de Jhay Cortez, se ha hecho efectiva hoy mismo con ‘Timelezz’, su último disco, un trabajo que rompe una lanza a favor de “disfrutar las cosas en el momento, mientras pasen, porque al final todo va a pasar y lo único que te llevas es el recuerdo. Dice que, en medio de esta vida loca que le ha tocado vivir, encuentra el relax cuando deja a un lado su faceta pública y abre las puertas a la privacidad. “En mi espacio, mi tiempo libre, en mi tiempo conmigo, en mi mente, en la playa, el carro y en el baño también, me gusta mucho pensar mientras me estoy bañando. Ahí es donde encuentro el relax”. Momentos recurrentes para el común de los mortales que, por su ritmo de vida, él ha aprendido a valorar el doble.

Lejos queda ya lo de “Timelezz, coming pronto”, un eslogan que nos ha dejado en más de una ocasión con la miel en los labios y que hoy, por fortuna para todos sus seguidores, ha dejado de cobrar sentido con la publicación del esperado segundo disco del puertorriqueño. Un trabajo que, pese a que acaba de publicarse, viene precedido por numerosos reconocimientos que le llegaban antes incluso del lanzamiento oficial. A la certificación de Doble Platino para el single ‘Christian Dior’ se unía la certificación de Oro para ‘Los Bo’‘Kobe en LA’ y ‘En mi cuarto’, un palmarés del que Jhayco puede sentirse bien orgulloso.

Tras la publicación en 2019 de su primer disco, ‘Famouz’, con gran éxito de crítica y público, y acumular millones de reproducciones en cada una de las colaboraciones que publica, el artista firmaba ‘Dákiti’ el año pasado junto a Bad Bunny, el tema más destacado del año, una canción que además de romper multitud de récords convirtió a Jhayco y al Conejo Malo en los únicos latinos presentes en los Grammy americanos. Un hito que fue alabado por todo un género cuyos máximos exponentes han puesto en Jhay Cortez su respeto, confianza y admiración.

Se define como un tipo “creativo, me gusta mucho crear. Me gusta mucho la playa, chillear, comer, pasarla bien, reirme y hacer lo que amo”. Eso, y otras cosas que afirma que sorprenderían a su público y que el artista prefiere dejar off the record mientras esboza una sonrisa.

Se autodenomina ‘La Presión’, “es como un alter ego mío, me gusta siempre meter la presión musicalmente, soy bien competitivo. Lo tomo como un deporte y siempre que alguien hace algo bueno me gusta hacer algo mejor”. Una mentalidad que le ha valido para posicionarse en un panorama que necesitaba figuras tan fuertes, completas y versátiles como la de Jhayco. Aquí el de Carolina se ha acostumbrado a chartear en los Billboards cada vez que mueve ficha. Dice el artista que Puerto Rico le quiere como a ‘Kobe en LA’ pero lo cierto es que su influencia lleva años impregnando de ritmos latinos a medio mundo.

Muy pendiente siempre de controlar su carrera, Jhay Cortez puede presumir de ser uno de los artistas más completos del momento. Rapea, canta, produce, y ha escrito grandes canciones que se han convertido en éxitos en boca de Rosalía, J Balvin, Ozuna o Cardi B, entre otros. Pero su fuerte está sin duda alguna en esa carrera personal que hace tiempo hizo que los focos se giraran hacia su persona.

“Me gusta siempre meter la presión musicalmente, soy bien competitivo. Lo tomo como un deporte”

Jhay Cortez ha cogido las reglas, las ha roto y ha reconstruido a su manera un panorama que necesitaba de figuras como la suya para seguir consolidándose y haciéndose fuerte. Su actitud imperturbable ante el micrófono, esa estética tan personal que le hace único, son solo algunos de los factores que le han elevado a una altura desde la que muchos otros sentirían vértigo. No él, un tipo acostumbrado desde hace tiempo a altos vuelos, un artista capaz de convertir en himnos lo que otros firmarían como simples canciones.

Hemos compartido un rato con Jhay Cortez para hablar de una de las trayectorias más interesantes del género. Nos dejamos seducir por la presión de un artista que ha conseguido hacerse en poco tiempo con el título que le corona como uno de los reyes de la nueva.

SACANDO A RELUCIR SUS RAÍCES, HOMENAJEANDO AL REGGAETÓN CLÁSICO

Dice Jhay Cortez que ‘Timelezz’ guarda la inspiración y raíces que desde pequeño le han acompañado y le han hecho ser quien es. Unas raíces musicales que no sorprenden demasiado a nadie ya que el artista se ha confesado siempre un fanático de la edad dorada del reggaetón, época que le tocó vivir desde el otro lado del escenario, desde la visión del público. “Me la disfruté a flor de piel, lo más que pude. Yo no jugaba, no jugaba con PlayStation, lo mío era la música. Y me lo vivía como si fuera un deporte, los artistas, las producciones, los álbumes. Había mucha diversidad en aquel entonces, hoy en día hay mucha similitud en el sonido, más que el flow. En ese tiempo el sonido, el flow eran bien diferentes y me gustaba mucho eso. Me lo disfruté todo al cien por cien”, comenta.

Entre los trabajos que más le marcaron se encuentran Más Flow, ‘El Abayarde‘ de Tego Calderón, Los Benjamins. Todos estos discos que fueron parte clave de mi crecimiento y de mi niñez y fueron los que hicieron que me enamorara de la música y del género como tal. Lo menos que puedo hacer es dar tributo a eso que me inspiró a mí para que en un futuro lo que yo hice quizá inspire a otra persona”, afirma el artista.

Pero si hay un nombre que destaca entre todos los demás en este ‘Timelezz’ es el de Don Omar. Jhay Cortez se ha llevado a su terreno su famoso ‘Dile’ consiguiendo que el tema no pierda la esencia de Don Omar, a la par que le impregnaba del más puro aroma Jhayco en un homenaje que, tratándose de todo un clásico, se aventuraba un auténtico reto. Don Omar fue el artista con el que supe lo que quería hacer con mi vida. Tan pronto como lo escuché supe que quería hacer música, ser un artista tan completo como él. A veces la gente espera a que su artista favorito se muera para hacerle un tributo, yo a Don Omar se lo he querido hacer en vida, dice.

Son muchas las personas que, pese al paso de los años, siguen pensando que los artistas de reggaetón se han acomodado a las fórmulas de éxito, una crítica que cae por su propio peso si observamos el devenir de discos como ‘Lyke Mike’, de Myke Towers, o la acogida que han tenido algunos de los singles que anticipaban ‘Timelezz’ como ‘Los Bo’ o ‘Nos Matamos’, canciones que, pese a no cumplir reglamentariamente los requisitos que suelen reunir los temas más comerciales, han demostrado que son perfectamente capaces de alcanzar el éxito. Una manera de hacer ver a todos aquellos que aspiran a sacar música que no deben ceñirse a fórmulas sino hacer aquello que les motive en cada momento. “Es algo que hacemos ver con buena música, tiempo y persistencia. Lo hemos estado haciendo desde que empezó el género del reggaetón y mira hasta donde ha llegado, lo hicimos con el trap también y lo vamos a seguir haciendo con cualquier cosa que nos guste y a la que veamos potencial aunque la gente piense que no lo tiene.

CONSCIENTE DE LA IMPORTANCIA DE APROVECHAR EL TIEMPO EN UNA VIDA QUE LE HA CAMBIADO ÚLTIMAMENTE POR EL DINERO

La música de Jhay Cortez ha reflejado siempre el tiempo y el lugar en el que se ha ido encontrando el artista en cada momento, un hecho que no quita que en multitud de ocasiones Jhayco fantasee con anhelos de eternidad, una fórmula nada sencilla que, bien conjugada, acaba siendo generalmente una de las claves del éxito en cualquier disciplina artística que se precie. Desde la portada de ‘Timelezz’, donde aparecen varios relojes de pulsera y uno de arena, hasta el trailer oficial con el que nos presentaba hace unas semanas el disco y que versa en torno al paso del tiempo, a su particular persistencia de la memoria.

Jhayco no para de dejar constancia de que el tiempo juega un papel vital en su existencia, algo que ha adoptado como un proceso natural que, asegura, no le preocupa en exceso. No me preocupa el paso del tiempo pero creo que la gente si se preocupa mucho por el tiempo, y más en la música donde todo corre tan rápido, donde todo el mundo quiere soltar música rápido. Yo corro a mi propio tiempo, y eso es lo que quise hacer saber con el trailer, de ahí la similitud con Dalí. Yo corro mi tiempo, la creatividad no espera por nadie ni se atora por nadie, solamente fluye, y yo fluyo.

El tiempo, lo eterno precisamente, es el encargado de cerrar ‘Timelezz’ a través de ‘Eternamente’, uno de los temas más imprevisibles del disco que nos invita inevitablemente a la reflexión. Un tema envolvente, tan bonito como angustioso, que nos repite hasta la saciedad, para que no lo olvidemos nunca, eso de que nada es para siempre. Una canción que, pese a que sorprendentemente no encierra la voz de Jhay Cortez, ya que está cantada por una banda, guarda la esencia del artista a la perfección. Buscabulla es una agrupación de Puerto Rico, de una mujer y un hombre que son pareja, es mi banda favorita. Por eso decía antes que este disco tiene de todo lo que me inspira, todo lo que me gusta. Si te das cuenta en la canción no canto yo, pero hay algo que me inspira y que es parte de mí, por eso es parte de mi álbum, nos dice.

Don Omar fue el artista con el que supe lo que quería hacer con mi vida”

Un disco en el que las pocas colaboraciones son más que sobresalientes. A Skrillex, quien ha acercado a Jhay Cortez a un sonido más electrónico, estela que ha seguido también en temas como ‘Tokyo’, se unen Anuel AA, Buscabulla y un impecable Arcangel. La Maravilla y La Presión se dan la mano en ‘Los Bandoleros’, un tema bien rudo que nos recuerda que el dinero, por mucho que a algunos les cueste aceptarlo, cambia automáticamente la vida de las personas. Jhay lo tiene claro: Diría que el dinero me ha cambiado para bien en algunas cosas. Cuando empiezas a hacer dinero y te gusta sabes que te tienes que levantar más temprano para hacer más dinero, ya ahí te ha cambiado. Empiezas a buscar lugares mejores para ir a cenar, a comer, te cambia los gustos, empiezas a comprar otro tipo de ropa. Te cambia, no negativamente, te cambia también para bien, ya no quieres hacer las cosas que hacías antes, quieres hacer cosas que quizá no hayas explorado porque no tenías dinero para hacerlo y finalmente lo puedes hacer. Todo eso va cambiando tu forma de ser, tu personalidad, y te va convirtiendo en una persona que quizá siempre quisiste ser pero no tenías el dinero adecuado para serlo. Es mejor llorar en un Ferrari que en una guagua pública”.

Diferente al dinero, aunque amada y odiada casi al mismo nivel, se presenta la fama. Una compañera de viaje de muchos artistas que, tal y como afirma Jhayco en el vídeo de ‘Kobe en LA’, tiene un alto precio. La fama es buena, pero es cara porque obviamente uno es un ser humano y quizá no te levantas todos los días con el mejor de los ánimos o quizá estuviste pasando por algo duro en el momento exacto en el que te pidieron una foto y no te sientes bien. Somos humanos, y tenemos sentimientos también, nos pasan cosas también. Eso es lo más difícil, pero yo entiendo a la gente, los fanáticos te ven y piensan que ese es el único momento que tienen contigo y que no te van a volver a ver jamás, y quizá sea verdad, por eso actúan como actúan y se desesperan. Lejos de eso disfruto la fama al máximo”.

DEL COMBO PERFECTO CON TAINY AL ALEGATO EN FAVOR DE QUE LOS RAPEROS ESCRIBAN SUS PROPIAS LETRAS

Son muchas las ocasiones en las que nos referimos a Jhay Cortez por su faceta como rapero y cantante, olvidando en ocasiones que detrás de los beats sobre los que fluye suele estar presente también el talento y creatividad del de Puerto Rico, algo que ocurre en muchos de los temas de ‘Timelezz’. Una faceta menos reconocida que suele estar apoyada siempre por quien para este disco se ha convertido en su mano derecha. El sonido de ‘Timelezz’ le debe mucho a Tainy. Tainy es un super productor y sabe cómo terminar las canciones. Nada que tú le des va a virar menos de lo que le enviaste o no te va a gustar. Si tú le das algo lo va a llevar a la máxima potencia. Me gusta mucho crear, empezar todo lo mío y enviárselo luego a él para que lo termine. Él sabe cómo llevar todo a otro nivel”.

El combo Jhayco-Tainy no es nuevo. Les hemos visto trabajar juntos en múltiples ocasiones, como en la exitosa ‘Dákiti’, una canción en la que comenzaron a trabajar juntos y que iba a formar parte de ‘Timelezz’ hasta que se montó en ella Bad Bunny cambiando así su destino. “’Dákiti’ la empecé para este disco pero terminó siendo para el del Conejo. Si te das cuenta tiene el sonido que tiene este disco. ‘Dákiti’ abrió toda esta nueva ola del house, del deep house con reggaetón, así que estoy contento de haber podido aportar ese granito de arena para que eso sucediera”. Sin duda una de las canciones que más reconocimientos le han traído, y uno de esos temas que le han hecho darse cuenta de que necesita buscar la máxima calidad en todo lo que hace ya que, como exponente que es de la nueva, tiene cierta responsabilidad con el género. “Que David Guetta ponga ‘Dákiti’ en un show suyo, o que la ponga Diplo en un mixtape… Son gente a la que uno nunca pensó que iba a llegar su sonido, ni la calidad, y que esté pasando en una isla tan pequeña como Puerto Rico es un orgullo”.

Dákiti la empecé para este disco pero terminó siendo para el del Conejo”

Si hay un mensaje que está calando bastante últimamente en este terreno es el de la necesidad de que los artistas de ciertos géneros, más concretamente del rap, escriban las letras que respaldan en sus canciones. En ‘Los Bo’, Myke Towers y Jhay Cortez dejan constancia de ello tras la frase “no vamos a guerrear con nadie que no escriba lo de ellos”, una declaración de intenciones que el propio Jhayco reitera al comienzo de ‘Nos Matamos’, donde pide eso de “no me ronques si tu no escribes todas tus barras”. No es que a Jhay Cortez le moleste que haya artistas que escriban para otros, él mismo lo ha hecho durante muchos años, el problema según él es que ese modus operandi no es apto para todos los géneros. “No es malo no escribir, no es malo porque alguna gente tiene el oído y puede decir: me gusta esa canción, dámela. A Marc Anthony le han escrito muchos temas y eso no le quita mérito en el canto ni le quita de ser el icono que es. Pero en un género como el reggaetón nos tomamos bien a pecho que los raperos no escriban sus letras. Los raperos  tienen que escribir sus letras. La identidad del rapero, el flow del rapero, los punchlines, tienen que ser tuyos, no de alguien que te los dio. Cuando es algo de artistas comerciales, o una canción que es más mainstream o pop da igual que tú no lo escribas.

De entre todas las canciones que Jhay Cortez ha escrito para otros artistas hay una que, si tuviera que dársela hoy a otros, posiblemente no lo haría, algo completamente comprensible al tratarse de un temazo. “‘Adicto’ me gustaba mucho, es un tema que pienso que debería haberme quedado para mí”.

De cara al futuro, Jhay Cortez tiene claro que pisar freno no es una opción, de hecho nunca lo ha sido. Decía el artista que no quería morir sin explotar el Choli, y parece que la vida le vuelve a cumplir un sueño. Tan solo le bastaron unos minutos para vender las entradas de los tres shows que dará el próximo mes de Octubre en el Choliseo de Puerto Rico. Un hito que demuestra una vez más que su carrera se resume en triunfo. Imposible dar una negativa a su “¿me sigue o no me sigue?”. ¿Quién en su sano juicio diría que no a uno de los reyes de la nueva?

Con la publicación de ‘Timelezz’, la presión, más que nunca, se siente en el ambiente.